Compositores de cine: Hans Zimmer no se arrepiente de nada en «Origen»

Aunque todavía quedan voces que no se han pronunciado, muchas cosas se han dicho ya sobre Origen (Inception, 2010), el último blockbuster de Christopher Nolan, cineasta que parece pretender que se le siga considerando europeo, a pesar de sus evidentes aspiraciones a conseguir la nacionalidad estadounidense por amor al American way of life y su afición al movimiento más longevo de su cinematografía: el plagio. De entre las pocas cosas realmente buenas de su película quisiera destacar el contundente trabajo en la realización de la banda sonora de Hans Zimmer, pionero en la integración de música electrónica con arreglos orquestales tradicionales, que tiene gran parte de responsabilidad en el éxito de la película, aunque también haya hecho acopio de las peculiares técnicas artísticas del cineasta.

Nacido en Alemania, Zimmer fue miembro de la banda The Buggles, cuyo vídeo musical inaugurara las emisiones de la MTV en 1981, The vídeo killed the radio star. Colabora con varias bandas integradas en el movimiento synthpop y new ave como The Camera Club, Thomas Dolby, Helden o UltravoxComienza a realizar composiciones para cine de la mano de Stanley Meyers, quien le introduce como productor musical de la banda sonora de Mi hermosa lavandería (My Beautiful Laundrette, 1985, Stephen Frears). Su característico estilo de melodías rítmicas con temas pegadizos facilita la adaptabilidad de sus acordes al montaje cinematográfico.

Hans Zimmer
Hans Zimmer

Una de sus primeras bandas sonoras en la industria americana es la de Rain Man (1988, Barry Levinson), película que obtiene varios Oscar de la Academia y facilita su asentamiento en el Nuevo Mundo. Especializado en la composición de músicas mercenarias, siempre al servicio de la imagen, se encarga de bandas sonoras, mayormente comerciales o de acción, aunque también desarrolla una interesante labor como compositor de cine de animación que comienza con El rey León (The lion king, 1997, Rob Minkoff y Roger Allers) por la que obtiene otro Oscar. Si bien es destacable su colaboración con los directores Scott y Nolan, más longeva y duradera es la relación profesional que mantiene con el productor Jerry Bruckheimer

Particularmente destaco el trabajo que realiza en la cinta de Tony Scott, Amor a quemarropa (True Romance, 1993), en la que toma como fuente de inspiración los temas de Erik Satie que incluyera Terrence Malick en la banda sonora de Malas tierras (Badlands, 1973), siendo requerido después por el propio Malick para la composición de otro de sus mejores trabajos: La delgada línea roja  (The thin red line, 1998). Menciono esto porque su score compuesto para Inception también toma otro tema como punto de partida, en este caso la maravillosa canción interpretada por Édith Piaf —curiosamente interpretada por Marion Cotillard en La vida en rosa (La môme -La vie en rose-, 2007, Olivier Dahan)—, Non, je ne te regrette rien, sobre el que Zimmer articula el tema característico de Origen, aunque con un ritmo e instrumentación que hacen irreconocible la fuente de inspiración.

Al estar compuesta la banda sonora de Zimmer por y para la película, no sólo en esta sino en cualquiera de sus composiciones, nunca suena igual de bien cuando se la escucha por separado, además de que, probablemente, los temas se hayan alterado para alcanzar la duración standard del merchandising musical, por ello destaco sólo algunos de los temas compuestos por el alemán:

  • Dream Is Collapsing: tercer corte y primero que introduce la ascendente y rítmica melodía característica tan emocionante y efectiva dentro y fuera del largometraje.
  • Old Souls: tema tranquilo e intimista a medio camino entre el Vangelis de Blade Runner —no debe ser casual que en Madagascar se incluyera un fragmente de Cariots of Fire— y la sonoridad acuática de aquel Prophecy Theme que compusiera Brian Eno para el score de Dune.
  • Mombassaenergético tema reiterativo y repetitivo que concluye con una espectacular apoteosis silenciada en el último momento y que es el que mayor influencia electrónica tiene de todo el score.
  • Dream Within A Dream: noveno corte que, desde mi punto de vista, es el tema principal de la película y el que más veces suena dentro del metraje, por lo menos los primeros 112 segundos, el resto del tema hasta completar sus cinco minutos y cuatro segundos es algo prescindible. No deja de ser curioso que tenga el mismo nombre que un tema de la banda alemana Propaganda que hiciera mis delicias allá por los años ochenta.
  • Time: el tema final que, por momentos, recupera el ascenso rítmico que caracteriza el tono global de la banda sonora para retornar a un susurro que vuelve a recuperar un ascenso final.

Podemos comprobar que a cineasta y compositor no sólo les une ser inmigrantes en los Estados Unidos, sino su afición por tomar cosas prestadas de otros. A la banda sonora de la película le falta concluir con el popular tema de Edith Piaf, pero nosotros lo incluimos aquí en la versión que aparecía en La vida en rosa, precisamente protagonizado por Marion Cotillard (no pensarían que la inclusión de la actriz francesa en el reparto no tenía un doble sentido). Siento mucho haber destruido los mitos de algunos que pensaban que Nolan era «original», pero al menos espero que hayan despertado sin necesidad de patada.

EXTRACINE: HPTX Cine y TV
EXTRACINE: HPTX Cine y TV
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