Alain Corneau

Fallece el cineasta galo Alain Corneau

Con mucho pesar me hago eco del fallecimiento, en la madrugada del 30 de agosto, del cineasta francés Alain Corneau, recién cumplidos los 67 años, a causa de un cáncer. Profesionales del cine y la cultura francesa, entre los que se encuentran el presidente francés, Nicolás Sarkozy, el músico español Jordi Savall o el presidente del Festival de Cannes, Gilles Jacob, lamentan la pérdida, así como elogian el trabajo del cineasta que acababa de estrenar su última película, Crimes d’amour, protagonizada por Ludivine Sagnier y Kristin Scott Thomas.

Crimes d'amour (2010, Alain Corneau)
Crimes d’amour (2010, Alain Corneau)

Músico antes que cineasta, Corneau empieza en el mundo del cine como ayudante de Costa-Gavras en la película La confesión (L’aveu, 1970) lo que le da la oportunidad de trabajar con Yves Montand, con el que colaboraría después en varias ocasiones, entre las que se incluyen Policía Python 357 (Police Python 357, 1976) y La amenaza (La menace, 1977). Aunque antes de debutar como director trabaja, también como asistente, para Nadine Tringtignant —esposa por aquel entonces de Jean Louis Trintignant— en Angustia de un querer (Ca n’arrive qu’aux autres, 1971), escribiendo junto a ella su siguen película, Prohibido querer (Défense de Saviar, 1973) y con la que se casaría años más tarde.

Entre sus títulos más conocidos internacionalmente se encuentran Fort Saganne (1984), con Gerard Depardieu, Catherine Deneuve, Philippe Noiret y Sophie Marceau; El soplón (Le cousin, 1977) y El príncipe del Pacífico (Le prince du Pacifique, 2000), ambas con Marie Trintignant; participando también en el proyecto colectivo Lumière y compañía (Lumière et compagnie, 1995), que conmemoraba los cien años de cine.

Pero si por alguna película será eternamente recordado, sin duda alguna, no puede ser otra que por el romanticismo trágico y melancólico de Todas las mañanas del mundo (Tous les matins du monde, 1991), la exquisita película que se alzara con el César de la academia francesa a la mejor película en 1992. Protagonizada por Gerard Depardieu, Jean-Pierre Marielle, Anne Brochet y Guillaume Depardieu, también se llevaría el César a la mejor banda sonora, una impecable selección de música barroca interpretada en la viola de gamba por el catalán Jordi Savall. No se me ocurre ningún homenaje mejor que ese momento de la película en el que Monsieur de Sainte Colombe interpreta Les Pleurs, en la intimidad y soledad de su cabaña, para la fallecida Mme. de Sainte Colombe, a la que ni puede ni quiere olvidar.

Publicado originalmente en

EXTRACINE: HPTX Cine y TV
EXTRACINE: HPTX Cine y TV
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s