Good day today by David Lynch

El fascinante universo sonoro de David Lynch

Igual no te habías enterado, pero hace unos meses, David Lynch sacó al mercado un par de singles compuestos e interpretados por él mismo: Good Day Today y I Know. El sorprendente artista todoterreno de Missoula convocó un concurso en el que invitaba, a todo aquel que quisiera, a realizar un videoclip para el primero de los temas. De los cuatrocientos cincuenta participantes que se inscribieron, Arnold de Parscau se alzó como ganador con un videoclip que homenajea el bizarro universo visual de tan excepcional cineasta.

Podrías pensar que la radical incursión de David Lynch en el terreno musical electrónico tan sólo era una excentricidad que se iba a quedar como una anécdota más para el amplio currículo artístico del cineasta de Missoula. Pues no. Con un título que no dudo que muchos calificarán como alusivo, Crazy Clown Time, los sellos Sunday Best Recordings, para el Reino Unido, y PIAS, para los Estados Unidos, publican, el ocho de noviembre, el que será primer álbum en solitario de David Lynch.

Con catorce canciones originales, entre las que se incluyen los dos singles que ya adelantara, el propio autor ha descrito el estilo del álbum como «blues moderno». Jamás se me ocurriría asociar el adjetivo clásico a ninguna de las propuestas artísticas de David Lynch. Repasemos: pintor, escultor, fotógrafo, cineasta, escritor, ilustrador, historietista, diseñador de muebles, realizador de spots publicitarios, videocreador, actor ocasional, compositor, distribuidor de café… ¿Hay algo con lo que no se atreva este hombre?

Quizás algunos puedan pensar que esto de la música pueda ser un pasatiempo para el director de filmes como The Elephant Man, Dune y The Straight Story, pero lo cierto es que ya desde sus primeros cortometrajes, Lynch se encarga personalmente de lo que en sus trabajos ha sido acreditado como diseño de sonido. Además de haber revitalizado carreras musicales como las de Roy Orbison o, incluso me atrevería a decir, la de Chris Isaak, tras haber incluido algunos de sus temas en las bandas sonoras de sus películas, también ha sido el responsable directo de la carrera musical de Julee Cruise, no sólo componiendo y produciendo sus primeros álbumes, sino diseñando y moldeando su manera de cantar e interpretar sus canciones.

En todas mis películas siempre me he involucrado con todo lo que se oye. La creación de este disco fue una extensión natural de mi amor por el sonido y la música.

Como estas sólo han sido algunas de sus relaciones musicales extracinematográficas, y para que no te quede ninguna duda de su incursión en el ámbito musical, te proponemos un repaso por el fascinante universo sonoro de David Lynch. Es difícil seguir la pista de todo lo que realiza, así que si por favor, me dejo algo fuera, les pido que lo incluyan en sus comentarios. Se lo agradecería enormemente. Lo último que sé del incombustible David Lynch que lo relaciona con el universo musical es que Duran Duran le había escogido para dirigir uno de sus conciertos, que formaría parte de la serie Unstaged, a través de la que diversos cineastas dirigen la grabación de un espectáculo en vivo. Para esta misma serie Terry Gilliam dirigiera una actuación de Arcade Fire, así como Spike Lee hiciera lo propio con un espectáculo de John Legend & The Roots.

Eraserhead

En 1976, David Lynch consigue acabar y estrenar su inquietante ópera prima en la que, aparte de un universo sonoro nunca escuchado hasta entonces, también podemos disfrutar de la primera de sus aportaciones musicales, en la que pone la letra a una melodía compuesta por Peter Ivers. In Heaven es una hipnótica, sencilla y cautivadora melodía que la denominada Lady in the Radiator (Laurel Near) interpreta en una dimensión desconocida de la atormentada mente de Henry Spencer (Jack Nance). Si todavía no había conocido al que después sería su compositor habitual, Angelo Badalamenti, está claro que su universo sonoro y visual ya estaba perfectamente identificado.

Blue Velvet

Diez años después, tras realizar The Elephant Man, con la que conseguiría su primera nominación al Oscar al Mejor Director, y sobrevivir a Dune, un proyecto de Dino de Laurentiis, quien le concede la tan deseada libertad artística y derechos del montaje final para poder completar Blue Velvet. En esta obra maestra del cine posmoderno se dan cita por primera vez Lynch y Badalamenti, que inician una de las mejores y más interesantes relaciones profesionales entre cineasta y compositor. También aparece por primera vez Julee Cruise, que interpreta Mysteries Of Love, tema principal de la película que surge ante la imposibilidad de utilizar la versión de This Mortal Coil de la canción original y homónima de Tim buckley, This Mortal Coin, que después utilizaría en Lost Highway.

Si la música de Mysteries Of Love está compuesta por Badalementi, el autor de la letra no podía ser otro que el propio Lynch, quien además dirige a Cruise en su interpretación de la canción, instruyéndola para que la cante como una adolescente que ha perdido su primer amor. Registro que la cantante adopta para el resto de su carrera musical. Además de componer alguna música adicional para la película, Lynch también era el autor de la (sencilla y minimalista) letra de una de las breves piezas que Dorothy Vallens (Isabella Rossellini) interpreta en la película: Blue Star. Para todos aquellos que duden de la calidad vocal de la que se convertiría en pareja del cineasta, deben saber que también recibió instrucciones muy especificas… para cantar mal.

Twin Peaks

En 1989 se publica Floating into the Night, primer álbum de Juliee Cruise, que no solo incluye Mysteries of Love, sino que además de las canciones de Badalamenti, también contiene las primeras composiciones de Lynch, quien produce el álbum junto con Badalamenti. Muchos de los temas que se incluyen se escuchan posteriormente en la banda sonora de Twin Peaks. Uno de los temas más populares sería precisamente Falling, que en su versión instrumental acompaña los títulos de cabecera de la mítica serie de televisión. Con este tema sería candidato a un premio Emmy, además de por Into the Night, que se escucha en le quinto episodio de la serie.

Si este álbum se convierte en uno de los favoritos de artistas como Tim Booth, líder de la banda James, que posteriormente realizaría un álbum en colaboración con Angelo Badalamenti, Booth and the Bad Angel; también sería uno de los favoritos de Moby, que en su tema Go, incluiría un sampler de Falling que se bailaría en las discotecas de todo el mundo.

Wild at Heart

Está claro que Floating into the Night iba a dar mucho de sí pues en el mismo año que David Lynch realiza algunos de los episodios de su mítica serie de televisión, incluye otro de los temas que compusiera para Julee Cruise en la banda sonora de una película con la que se alzaría con la Palma de Oro en el festival de Cannes. Se trata del tema Up in Flames, al que sólo le ha puesto la letra y que en la película estaría interpretado por la reina del blues Koko Taylor. A lo largo de la película también se puede escuchar música adicional compuesta por David Lynch.

Industrial Symphony No. 1: the dream of the broken hearted

A petición del New Music American Festival David Lynch realiza la puesta en escena y grabación de un insólito espectáculo audiovisual para delicia de sus más fervientes admiradores. En un escenario posmoderno, posindustrial y posapocalíptico, Julee Cruise interpreta las canciones de su exitoso primer álbum. La puesta en escena le obligaba a hacerlo en las más inapropiadas condiciones, ya tiene lugar en el maletero de un coche o suspendida en el aire como si fuera un ángel, no ya inspirado en aquella hada buena a la que Sheryl Lee diera vida en el final de Wild at heart, sino en el mismo tono del que Edward D. Wood Jr. imaginara en una de sus imposibles obras teatrales, que Tim Burton retrataba perfectamente en Ed Wood. En el escenario se puede disfrutar de la presencia de Michael J. Anderson, conocido como el enano danzón de la habitación roja, entre cuyas tareas está la de serrar un leño. La versión editada del vídeo cuenta con la presentación de Laura Dern y Nicolas Cage, caracterizados como Lula y Sailor en Wild at Heart. Toda una delicia para un admirador sin complejos del universo artístico de David Lynch.

 

Twin Peaks: fire walk with me

En 1992, David Lynch dirige una incomprendida precuela que arroja tantas luces como sombras en la torturada vida de Laura Palmer. Como era de esperar la banda sonora está repleta de alusiones a la banda sonora de la serie original, así como al álbum de Julee Cruise, pero si Angleo Badalamenti aporta nuevos temas, David Lynch no se queda atrás componiendo temas como A Real Indication y The Black Dog Runs at Night, además de incluir uno de los temas que aparecían en los últimos capítulos como Sycamore Trees. Aunque el más populares sería Questions in a World of Blue, que la propia Julee Cruise interpretaba en la película.

Until the End of the World

Lynch y Badalamenti producirían para Julee Cruise una versión de un tema de Elvis PresleySummer Kisses, Winter Tears, incluido en la banda sonora de la película de Wim Wenders. Este tema, junto con algunas canciones que habían parecido también en Twin Peaks: fire walk with me, son incluidos en el álbum The Voice of Love, segundo de Julee Cruise, en el que, al igual que el primero, Lynch no se limita a componer temas y dirigir su manera de cantar, sino que también se encarga de todo el aspecto gráfico de ambos álbumes.

Lost Highway

Tras otras incursiones televisivas, más o menos afortunadas como On the air y Hotel Room, Lynch retorna al ruedo cinematográfico en 1997 con Lost Highway, para delicia de muchos y pesadilla de otros. Si la banda sonora de la película está producida por Trent Reznor, que compone el tema principal de la película The Perfect Drug, no incluido en la misma, en la que sí aparecen temas de The Smashing Pumpkins, Marilyn Manson o Rammstein. Entre algunos otros temas, la banda sonora se completa con composiciones de Barry Adamson y de Badalamenti, entre las que también se puede escuchar música adicional compuesta por el propio Lynch.

El tema que no aparece en la banda sonora, pero sí en la película, es la versión del tema compuesto por Tim Buckley, Song to the Sirens, aquí interpretado por Jocelyn Montgomery, quien también se vería sometida a las estrictas indicaciones del cineasta para interpretar el tema a su gusto, tal y como se puede comprobar en el documental Pretty as a Picture. Fruto de esa pequeña colaboración surge Lux Vivens, un álbum a mitad de camino entre el folk y el new age en el que la cantante escocesa interpreta canciones compuestas por David Lynch a partir de unos versos escritos en el siglo XII por Hildegard von Bingen.

Mulholland Drive

El siguiente paso de David Lynch es componer, en colaboración con John Neff, tres temas de la fabulosa banda sonora de Mulholland Drive: Go Get Some, Pretty 50’s y Mountains Falling, que él mismo interpreta. Con esta película se alza en 2001 con la Palma de Oro al Mejor Director en el Festival de Cannes, además de conseguir una nominación al Oscar en la misma categoría.

The Company

No puedo arrojar mucha luz de la colaboración de David Lynch con Robert Altman en The Company, que sería la penúltima película dirigida por el cineasta de Missouri. Pero, parece ser que Lynch habría compuesto dos temas para la banda sonora de la película: White Widow y The World Spins. Por la música que se escucha en el trailer, no resulta raro que así fuera.

INLAND EMPIRE

En un salto triple y sin red, David Lynch prescinde de su colaborador por casi dos décadas, Angelo Badalamenti, para afrontar en solitario la banda sonora de su película de 2006, INLAND EMPIRE. Una banda sonora completamente posmoderna en la que es capaz de juntar a Nina Simone, Etta James y Little Eva con Beck y autores de música clásica contemporánea como Krzystof Penderecki y Witold Lutoslawski, además de incluir cuatro temas: Ghost of LovePolish Night Music No. 1, Walkin’ on the Sky y Polish Poem, que a excepción de este último también interpreta los otros tres.

Surveillance

La última incursión cinematográfica de David Lynch ha sido para su propia hija, la inefable Jennifer Lynch, que tras torturarnos con Boxing Helena, volvía en 2008 al cine, para lo que le pedía a papá Lynch que le compusiera el tema Speed Roadster. Como podrán comprobar por el trailer, la chica no tiene ningún reparo, no sólo en tomar prestado el peculiar estilo de su padre, sino a la mayoría de actores y actrices que protagonizan sus películas.

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