Muse

14 maneras de escuchar a Muse en el cine y la televisión

Debe ser que Muse, la banda de rock alternativo británico está de moda en el cine. Esta semana coinciden en cartelera dos películas de zombies en cuyas bandas sonoras podemos escuchar temas suyos. Es posible que Io e te, la película de Bernardo Bertolucci sobre un joven que se encierra en una habitación para ayudar a su hermana a desintoxicarse de la heroína no sea exactamente de zombies, aunque tengan el mismo comportamiento que los afectados por el virus que arrasa el mundo en World War Z, la adaptación que Marc Forster ha dirigido de la novela de Max Brooks. El caso es que, si en la primera puedes escuchar Sing for Absolution, en la segunda se escucha The 2nd Law: Isolated System y Follow Me. Lo que me lleva a plantearme las veces que hemos escuchado en el cine y la televisión las canciones de una banda que, por su intensidad emocional, fuera comparada en sus inicios con Radiohead.

Integrada por Matthew J. Bellamy, Dominic Howard y Christopher Wolstenholme, la banda originaria de Teignmouth (Devon) —en el sudoeste de Inglaterra—, es conocida en el mundo entero tanto por su extraordinaria fusión de diferentes técnicas y estilos musicales como el rock, la música clásica y la electrónica, como por sus extravagantes espectáculos en vivo, así como por las excéntricas letras de sus canciones, que giran en torno a temas como la conspiración global, la vida extraterrestre, el fin del mundo y otros conceptos filosóficos y existencialistas. En 2011 ganaban un premio Grammy en la categoría de mejor álbum de rock, por The Resistance, pero desde sus inicios ya habían comenzado a colarse en las bandas sonoras de todo tipo de películas y series de televisión, de las que destacamos algunas de esas incursiones.

Cave en Little Nicky

Que se escuchaba esta película dirigida por Steven Brill y protagonizada por Adam Sandler; Patricia Arquette y Harvey Keitel, lo confirman algunos comentarios que acompañan al vídeo, pero no me extraña que muestren su perplejidad ante el hecho de tener que esperar a los títulos de crédito para escuchar Cave en Little Nicky. Sin duda debió tratarse del típico reclamo publicitario en el que aprovechaban el lanzamiento del primer álbum de la banda, Showbizz y la popularidad que en poco tiempo ya habían alcanzado.

New Born Paul Oakenfold Mix en Swordfish

Al rebufo del éxito de The Matrix, proliferaban en los primeros años del siglo XXI las películas relacionadas con la tecnología. Una de ellas era este descabellado thriller de Dominic Senna, que algunos abrazamos con ganas al tratarse del director de Kalifornia. Quizás que el reparto estuviera encabezado por Hugh Jackman y Halle Berry, que habían coincidido ya en X-Men, resultaba suficiente para contrarrestar la presencia de John Travolta, cuya carrera ya estaba en pleno declive, alejado del sabio asesoramiento con el que Quentin Tarantino le había encaminado después de Pulp Fiction. Tampoco mucho se podía esperar de un relato que estaba escrito por Skip Woods, que posteriormente sería responsable de guiones mediocres como los de X-Men Origins: Wolverine, The A-Team o A Good Day to Die Hard, aunque claro, todavía no lo sabíamos. Tampoco le vamos a pedir peras al olmo, lo cierto es que la película sí debía cumplir las expectativas de muchos en aquel momento, aunque haya envejecido tan mal. En cualquier caso, este remix que el inefable Paul Oakenfold se marcaba del fabuloso tema que encabezaba el segundo álbum de Muse, Origins of Symmetry, se podía escuchar en una de las secuencias más populares de la película, que se puede disfrutar incluso sin haberla visto entera. ¿O no?

Please, Please, Please Let Me Get What I Want en Not Another Teen Movie

En realidad se trata de un tema original de The Smiths, pero era la versión que de Please, Please, Please let Me Get What I Want había publicado Muse, la que se incluía en la banda sonora de una de esas parodias cinematográficas que vivían en aquel entonces un rutilante esplendor. En este caso, Joel Gallen, director de la película, había estado muy vinculado a la industria musical a través de la videocreación y la dirección de documentales y programas en relación a artistas y bandas como Bon Jovi, Paul McCartney, Backstreet Boys, Mariah Carey o Eric Clapton, por lo que tampoco debe extrañarnos que contara con una fabulosa banda sonora en la que también se escuchaban temas de Elastica, Face to Face, The Cars, The Smashig Pumpkins, The Thompson Twins o Foo Fighters, entre muchos otros.

New Born en Haute tension

Antes de darse a conocer a nivel internacional con The Hills Have Eyes, remakede la película homónima que Wes Craven había dirigido en 1977, y reincidir con el hilarante remake de Piranha, otro clásico de terror de finales de los años setenta, Alxandre Aja se marcaba una atípica slash movie con algún que otro giro (más o menos) original. No voy a decir que la película me pareció redonda y perfecta, pero sí tiene sus aciertos, aunque acabara siendo tan previsible como tramposa. En cualquier caso, le iba como anillo al dedo este tema de Muse, en su versión original, tal y como había sido publicado en el segundo sencillo del que era su segundo álbum de estudio.

Feeling Good en Queer as Folk

El décimo corte del segundo álbum de Muse también era lanzado en un single, el cuarto, pero junto a otro tema del mismo álbum, Hyper Music. Una especie de cara B, pero que también tendría su propio videoclip, quizás porque se trataba de una versión de un tema compuesto originalmente para un musical de 1965, The Roar of the Greasepaint—the Smell of the Crowd, que fuera inicialmente popularizado por John Coltraine, y por Nina Simone después. En el comienzo del decimocuarto episodio de la tercera temporada de Queer as Folk, la serie creada por Russell T. Davies, era utilizado de forma un tanto irónica al mostrar la falsa sensación de bienestar que experimenta una pareja de gays al pasear cogidos de la mano por la calle, cuando se sienten repentinamente intimidados ante la presencia de una pareja de policías. Fue la primera vez que escuchamos a Muse en una serie de televisión, aunque no sería la última, como también volveríamos a escuchar el mismo tema, pero en el cine.

Hysteria y Blackout en Millions

Por mucho que a un servidor no le guste (casi) nada el cine de Danny Boyle, no impide que me encuentre en perfecta sintonía con su gusto musical. Todas las bandas sonoras de sus películas son extraordinarias, tanto sin nos fijamos en las partituras compuestas originalmente para ellas, como si nos detenemos en las canciones que terminan por darles esa peculiar forma sonora definitiva. Hysteria y Blackout eran los dos temas de Muse que se escuchaban en Millions, la comedia surrealista que estrenaba después de la fabulosa 28 Days Later. No sé si se debía tanto a un criterio artístico o porque ambos estaban incluidos en el que era el tercer álbum de la banda, Absolution, último publicado antes del estreno de la película, a finales de 2004. Me encanta el guiño a The Wall en el vídeo musical de Hysteria, una pieza que tiene mucho más valor que la película de Boyle, al menos para un servidor.

Blackout en Southland Tales

Si podemos calificar de culto algunas de las películas dirigidas por Richard Kelly, también podríamos situar en esa misma franja las bandas sonoras de su cine. Quizás entre las menos conocidas de sus obras figura esta película que dirigía después de Donnie Darko y antes de The Box. Pendiente de ver por un servidor, sí he podido encontrar la secuencia concreta en la que se escucha en la película, en la que Sarah Michelle Gellar se despide de un extrañado Dwayne Johnson que, a continuación, recibe una llamada de teléfono en la que le indican un lugar al que debe ir para encontrar aquello que está buscando, siendo después sorprendido por la presencia de la siempre inquietante Zelda Rubinstain con una pequeña bola azul en sus manos. Estaba claro que no por contar con un reparto dentro de los cánones del cine comercial, una película de Richard Kelly iba a ser precisamente convencional.

Supermassive Black Hole en The Sopranos

En junio de 2006 era lanzado el primer sencillo de Black Holes and Revelations. Uno de los temas más populares del álbum, que se escucharía en varias series de televisión, como Supernatural o Entourage, pero que seguro muchos prefieren recordar cómo sonaba en la serie The Sopranos, cuyo protagonista, James Gandolfini, nos dejaba recientemente. Tampoco es que se trate de un momento clave, ni que la secuencia aproveche las características líricas de la canción, pero da gusto comprobar que la serie creada por David Chase estaba al tanto de la actualidad musical al incluir a Muse en su banda sonora. El mismo tema volvería a sonar cuatro años después en Doctor Who.

Supermassive Black Hole en Twilight

Seguro que esto les duele a muchos. Pero el caso es que no sería la única vez que se iba a escuchar una canción de Muse en una de las películas relacionadas con el universo literario de Stephenie Meyer. Algunos pensarán que tan ridículo es escuchar el tema en la película, como que un grupo de vampiros aprovechen una tormenta para jugar al béisbol a cielo abierto, sólo porque tienen una tormenta a su favor. Lo cierto es que no se trata más que de otra de las muestras del cariz conservador y tradicional, dirigida en este caso por Catherine Hardwicke, que se escondía debajo de esta metáfora vampírico-romántica que hizo estragos entre el público adolescente y femenino de su tiempo.

Feeling Good en Seven Pounds

Me encanta la posibilidad de establecer una relación directa entre una serie como Queer as Folk y una película como Seven Pounds. Nunca hubiera imaginado que el día que Will Smith se propusiera demostrar su versatilidad como actor (cosa que no necesitaba realmente) lo haría sumergiéndose en melodramas sensacionalistas como los de Gabriele Muccino. Desconozco el momento en que el tema se escuchaba en la película, pero intuyo que se utilizaría de una manera mucho más obvia y evidente que cuando lo habíamos escuchado en la serie de televisión. Seguro que alguno está dispuesto a descubrirnos el momento. A falta del fragmento de la película, les dejo con su vídeo musical.

I Belong to You (New Moon Remix) en New Moon

Nada que ver con la canción homónima de Whitney Huston, si ya me hubiera extrañado que se atrevieran con una versión de un tema de ‘la voz’, seguro que muchos tampoco esperaban escucharles de nuevo en la primera secuela de Twilight. ¿Y qué podrías esperar de una canción con un título como este? Pues que se escuchara en una remezcla especial para The Twilight Saga: New Moon, que de vampírico-romántica pasaba a ser un conflicto más serio en el que la humana adolescente reincidía en otra relación paranormal, esta vez con un ardiente hombre-lobo, lastimando el corazón de su pálido vampiro que, a pesar de todo, no se daba por vencido. Es lo que pasa cuando los volturi se meten por medio, que todo se complica por obra y gracia de Chris Weitz.

Undisclosed Desires en Física o química

Conste que esto lo menciono como denuncia. Está claro que la ‘pela’ es la ‘pela’, pero ¿no deberían algunos artistas —sobre todo cuando ya están consolidados— cuidar un poco los productos audiovisuales en los que permiten que se escuchen sus obras? Para el que no sepa de qué estoy hablando, decir que se trata de una infame y casposa serie de televisión española, creada por Carlos Montero, rabiosamente artificial y ridículamente delirante, que tenía el descaro y la desfachatez de copiar el comportamiento de los adolescentes de las series estadounidenses, salvo que en un instituto español. Un despropósito que, lamentablemente, tuvo su audiencia. ¿No hubiera sido mejor llevarles al psicólogo que dejarles ver la serie? Cierto es que te puedes distanciar y verla como un producto de ciencia-ficción o, todavía mejor, una parodia en la misma onda de Not Another Teen Movie, dado el alto grado de falsedad que se respiraba a lo largo de la serie. Y no me refiero a la calidad de su reparto, sino a lo absurdas que resultaban la mayoría de las situaciones.

Neutron Star Collision (Love Is Forever) en Eclipse

De alguna manera el propio Chris Wolstenholme me da la razón, con respecto a mi reflexión anterior, cuando declara en una entrevista que siente como si la banda hubiera vendido su alma. Después de lanzar su quinto álbum, The Resistance, grababan una nueva canción que sería incluida en la banda sonora original de The Twilight Saga: Eclipse. Sirva de consuelo que es posible que sea la película más entretenida de la saga —dirigida por David Slade (Hard Candy, 30 Days of Night)—, que se aleja del conflicto amoroso-sentimental para dejar que emerjan, por un momento, acción y violencia, aunque sin descuidar la moral victoriana. Desde luego las imágenes de la película se adaptan a la perfección al tono meloso de esta ¿¡balada!? (que antipático me ha caído siempre este sustantivo), que se hace desgarradora y trepidante por momentos.

Starlight en The Tourist

Quizás uno de los temas más polémicos de la banda, que sería criticado por una melodía que parecía estar diseñada para formar parte de las listas de éxitos, lo que con toda probabilidad le llevaría a formar parte del soundtrackde una película tan comercial (y aburrida) como The Tourist. ¿A quien se le ocurrió que podía funcionar una película protagonizada por Johnny Depp y Angelina Jolie? Ni contar con un guionista como Christopher McQuarrie (The Usual Suspects, Valkyrie, Jack Reacher), ni que estuviera dirigida por Florian Henckel von Donnersmarck, que fuera director de la fabulosa Das Leben der Anderen (La vida de los otros), sirvieron para hacer de este bodrio un entretenido viaje por Venecia.

Publicado originalmente en ALT1040: 14 maneras de escuchar a Muse en el cine y la televisión

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