Twin Peaks

Guía por las influencias de «Twin Peaks» en el cine y la televisión

Nunca he logrado entender los motivos por los que una serie como Twin Peaks llegó a alcanzar tan desorbitadas cotas de popularidad en 1990, época en la que fue emitida por primera vez en televisión. En absoluto lo digo porque no me gustara, sino por todo lo contrario. Me cuesta entender que el público de entonces quedara tan fascinado como un servidor por tan pintoresca colección de personajes que incluía gigantes, enanos, mancos, prostitutas, lechuzas, camellos, moteros, pederastas, maltratadores, adúlteros, desequilibrados emocionales y todo tipo de espíritus del bosque. Uno de los más populares era Lady leño, como se conocía en España a The Log Lady, a quien interpretaba con frescura la inolvidable Catherine E. Coulson, una de las que pocas veces faltan a las reuniones anuales que organiza Twin Peaks Fest, que se celebraba cada año en el primer fin de semana de agosto.

Una de las ramificaciones que nacían a propósito de este festival era Wrapped In Plastic, mítico fanzine en el que se hace un pormenorizado seguimiento de la evolución de todos los miembros del reparto y otros profesionales que han formado parte de la serie de televisión, así como de otras series que se han alimentado de su influencia, como pueden ser The X Files, primero, y Lost, mucho después. En realidad no era la primera publicación impresa que surgía alrededor de la serie, porque ya durante su emisión aparecían tres libros que ampliaban de manera extraordinaria el universo creado por David Lynch y Mark Frost. El primero era The secret diary of Laura Palmer, escrito por Jennifer Lynch —hija de David Lynch—, que nos desvelaba multitud de anécdotas de la vida de la malograda protagonista de la serie, así como arrojaba otras muchas sombras. El segundo libro en aparecer era The autobiography of F.B.I. especial agent Dale Cooper: my life, my tapes, escrito por Scott Frost —hermano de Mark Frost, co-creador de la serie junto al director de Eraserhead—, que trataba de alumbrar sobre los antecedentes del peculiar agente especial pero que, como era de prever, estaba repleto de misteriosas lagunas que se esclarecerían, no ya en la serie, sino en Twin Peaks: Fire Walk With Me, la precuela cinematográfica que sigue a la serie. Y hubo una tercera publicación, Twin Peaks: an access guide to the town, una parodia de la típica guía del viajero que contenía todo tipo de información y anécdotas sobre los habitantes de tan idílico y ajetreado pueblo del Noroeste de los Estados Unidos.

Y una guía es lo que propongo, pero sobre las influencias de Twin Peaks, aquellas que de manera deliberada o por acción indirecta nos ayudan a descifrar los secretos de David Lynch. Porque aunque podemos señalar a Francis Bacon, Oskar Kokoschka, Edward Hopper o Norman Rockwell como algunas de las influencias pictóricas del director de películas como The Elephant Man, Dune y Wild at Heart, o incluso establecer lugares comunes con cineastas como Federico Fellini, Jacques Tati, Luis Buñuel, Jean Cocteau, Stanley Kubrick, Werner Herzog o incluso Roman Polanski, rara vez encontraremos en su filmografía alusiones directas a las obras cinematográficas o televisivas que más le han impresionado. Algo que sí permite interpretar en Twin Peaks.

9 alusiones directas

Laura (1944, Otto Preminger)

Mientras investiga la muerte de Laura (Gene Tierney), una encantadora y elegante diseñadora que ha aparecido asesinada en su propia casa, el detective Mark McPherson (Dana Andrews), no puede evitar quedar rendido ante los encantos de la mujer que describen los que la conocieron, así como del impresionante cuadro que preside el salón de la que antes era su casa. David Lynch no sólo se apropiaba del mismo planteamiento inicial, apareciendo el cadáver de Laura Palmer envuelta en plástico en la serrería Packard, en lugar de en su casa, llegando a parafrasear incluso la famosa frase de la adaptación de la novela de Vera Caspary, «¿Quién mató a Laura Hunt?», en la que sólo necesitaba cambiar el apellido de la víctima.

La alusión no queda ahí porque los nombres de algunos personajes de la película dirigida por Otto Preminger en 1944 eran reciclados para la serie de televisión. Uno de los personajes claves de Laura era el carismático Waldo Lydecker (Clifton Webb), que compartía nombre con un loro, Waldo, que había sido testigo de las torturas a las que Laura Palmer había sido sometida, por lo que acabaría recibiendo un disparo mientras recordaba el nombre de la malograda Laura. También su apellido, Lydecker, era utilizado como reclamo de la clínica veterinaria sobre la que —si no recuerdo mal— vivía el hombre sin brazo, Gerard. En la precuela de la serie, Twin Peaks: Fire Walk With Me, Lynch vuelve a explorar, a través del agente especial Chester Desmond (Chris Isaak), la premisa del detective que se enamora de la víctima cuyo asesinato está investigando.

Vertigo (1958, Alfred Hitchcock)

John Ferguson (James Stewart) es un detective de San Francisco que se encuentra de baja tras descubrir que padece vértigo, causando involuntariamente la muerte de un policía. Un antiguo compañero de universidad, Gavin Elster (Tom Helmore) le contrata para investigar a su esposa, Madeleine Elster (Kim Novak), que padece unos inusuales desvanecimientos y pérdidas de memoria después de hacer unas extrañas excursiones a determinados lugares de la ciudad. Pero Scottie, como le llaman sus amigos, vuelve a fracasar en su intento de proteger a la esposa de su amigo… que salta desde lo alto de un campanario. Atormentado por pesadillas y afectado por haberse enamorado de la mujer a la que no pudo salvar, Scottie, termina por encontrar a Judy Barton (Kim Novak) que, aunque morena, guarda un parecido sorprendente con Madeleine. En realidad se trata de la misma mujer, que fuera pagada por Gavin para que sirviera de señuelo, sirviendo su amigo como testigo a su favor en el asesinato de su propia esposa.

David Lynch queda tan impresionado por la fuerza expresiva de Sheryl Lee, la actriz que sirve para hacer del inmortal cadáver de Laura Palmer, que quiso darle un papel en la serie, haciendo de su propia prima, Maddy, que viaja desde Missoula para consolar a sus queridos tíos. Si Novak había sido rubia haciendo de Madeleine y morena cuando hacía de Judy, Lee también se serviría de un sencillo cambio de color de pelo para hacer tanto de Laura como de su prima. Pero la alusión con la película de Alfred Hitchcock se hacía todavía más directa si nos fijamos en el nombre completo de la prima, Madeleine Ferguson, una amalgama de la pareja protagonista de Vertigo: Madeleine Elster y John Ferguson. Este mismo juego visual de una misma actriz interpretando dos personajes, que en realidad eran uno sólo lo volvería a explorar Lynch en películas como Lost Highway y Mulholland Dr., aunque de diferentes maneras.

One-Eyed Jacks (1961, Marlon Brando)

Río arriba, más allá de la frontera de Canadá, había un lugar en el que terminaban las chicas más descaradas que despachaban en el departamento de perfumería de los almacenes Horne. Un local identificado visualmente por un cartel luminoso que emula la jota de la baraja inglesa, en el que sus trabajadoras lucen las diferentes cartas de la baraja, mientras se mueven a las órdenes de Blackie O’Reilly (Victoria Catlin). Un sitio lleno de cortinas rojas, pasadizos secretos y personajes de fábula que todos conocen con el nombre de One Eyed Jacks.

Un nombre que, a priori, puede no resultar muy familiar, pero que guarda relación directa con la única película dirigida por Marlon Brando, reemplazando al mismísimo Stanley Kubrick. Se trata de un western crepuscular que, si bien era conocido en España y Latinoamérica por el nombre de El rostro impenetrable, su nombre original no era otro que One-Eyed Jacks, cuya traducción literal sí respondía al nombre por el que era conocido el prostíbulo de Twin Peaks: Jack el tuerto. La alusión también se produce de manera indirecta al participar uno de los actores de la película, Hank Worden, en un pequeño papel en la serie.

Sunset Boulevard (1950, Billy Wilder)

Norma Desmond (Gloria Swanson) es una reina del cine mudo olvidada por Hollywood que planea su vuelta al cine por la puerta grande. Ella misma ha escrito un descomunal guión en el que se reserva el papel principal, que no duda en enviar al que fuera uno de sus directores, Cecil B. DeMille. Un día recibe una llamada de un asistente del que espera sea su director, salvo que no se debe a su guión, sino porque está interesado en alquilarle su coche para la secuencia de una película. Gordon Cole (Bert Moorhouse) es quien hace la llamada, nombre al que responde también el director de la sección de zona del FBI, jefe directo del agente especial Dale Cooper, que está interpretado por el mismísimo David Lynch.

Mulholand Dr. le da la oportunidad de volver a explorar el concepto de la amarga obra maestra de Billy Wilder, que comienza con el propio protagonista de la película muerto, recordando cómo había llegado hasta la piscina en la que flotaba. De hecho, uno de los personajes de la serie, Audrey Horne (Sherilyn Fenn), sería quien le serviría de inspiración para (nuevamente doble) personaje (Betty Elms y Diane Selwyn) que Naomi Watts interpretaría en la película, inicialmente una serie de televisión concebida como un spin-off de Twin Peaks en el que Audrey Horne se va a Hollywood.

The Fugitive (1963-1967, Roy Huggins)

La inclusión de un hombre manco en el episodio piloto de Twin Peaks no era más que una excusa para hacer un homenaje a esta serie mítica de los años sesenta. El doctor Richard Kimble (David Janssen), condenado por el asesinato de su propia esposa, no descansa en la búsqueda de un hombre manco que le puede ayudar a descifrar las claves de la persona que asesinó a su esposa. Lynch quedaría tan impresionado por la interpretación de Al Strobel, encargado de recitar el texto al que hace referencia aquello de “fuego camina conmigo”, que decidió alargar la vida del personaje, que no sólo aparecería en la serie, sino también en Twin Peaks: Fire Walk With Me. Su personaje sería bautizado con el nombre de otro personaje de la serie The Fugitive, Gerard, que no era otro el del incansable detective que perseguía a Richard Kimble.

Double Indemnity (1944, Billy Wilder)

Muchos son los tejemanejes que Catherine Martell (Piper Laurie) y Ben Horne (Richard Beymer) se traen entre manos con la serrería propiedad de Jocelyn Packard (Joan Chen). El agente de seguros que se presenta para cerrar el acuerdo con Catherine responde al nombre de Walter Neff, exactamente el mismo al que respondía el protagonista de esta obra maestra del cine negro, dirigida por Billy Wilder a mediados de los cuarenta.

North by Northwest (1959, Alfred Hitchcock)

Conocida como Intriga internacional en Latinoamérica y como Con la muerte en los talones en España, aquella aventura en la que Cary Grant cruzaba los Estados Unidos en tren bajo el seudónimo de George Kaplan, respondía originalmente a la ruta que hacía, North by Northwest. Tampoco muchos son los que saben que antes de ser conocida por la localidad en la que se producían tan siniestros acontecimientos, iba a serlo con el título de Northwest Passage, en lo que me parece una alusión indirecta a la película de Alfred Hitchcock. Otra serie de la misma época, igual de peculiar, pero algo más cándida, sí se quedaría con un título similar, Northern Exposure, más conocida en España como Doctor en Alaska.

Glenn or Glenda (1953, Edward D. Wood Jr.)

Si buscas una referencia clara y directa a la habitación roja de Twin Peaks, the waiting room, sólo tienes que echar un vistazo a una de las peculiares obras maestras del cine inmundo de Edward D. Wood Jr, Glen or Glenda, que también cuenta con un espacio similar poblado por no menos extraños habitantes. Quizás así también se puedan entender las curiosas conexiones que Ed Wood, el biopic que sobre el malogrado cineasta dirigía Tim Burton extendía con la propia obra de David Lynch.

Payton Place (1964-1969, Paul Monash e Irna Philips)

Adaptación de la novela homónima de Grace Metalious, que anteriormente había sido llevada al cine por Mark Robson, se generaba en los años sesenta uno de los primeros fenómenos televisivos a través de una serie que llegaría a tener la friolera de 514 episodios, pero de 25 minutos cada uno. Primero en blanco y negro y después en color, Peyton Place sirve de inspiración a los momentos más emocionales de Twin Peaks. De alguna manera, Lynch pretende que la investigación en torno a la muerte de Laura Palmer no sea más que la excusa para ir tejiendo ese entramado emocional de los personajes que forman el entorno de Laura, que es lo que en realidad más le interesa contar. Su intención está bien alejada de crear un folletín televisivo, por lo que también incluye una parodia de ese tipo de formatos, aquella serie que sus personajes ven en sus propias televisiones y que responde al nombre de Invitation to Love —si no recuerdo mal.

4 alusiones indirectas

Decía el agente especial Dale Cooper que «cuando dos sucesos aparentemente inconexos acaecen al unísono debemos prestarles toda nuestra atención». Por lo que no me he tomado nada a la ligera esta serie de conexiones que, a través de los miembros del reparto de Twin Peaks, se establecen con 4 fabulosas obras cinematográficas.

West Side Story (1961, Robert Wise y Jerome Robbins)

Si dos son los miembros del reparto de esta mítica película que se cuelan en Twin Peaks, no quedan ahí las vinculaciones con el universo Lynch, además del abundante color rojo que llega a inundar el cartel de la película, diseñado por Saul Bass. Por un lado tenemos a Richard Beymer, que interpreta a Tony, esa especie de Romeo neoyorquino que lidera la banda de los Jets y que se pone en el complejo traje de Ben Thorne en Twin Peaks. Dueño de un imperio empresarial que incluye un hotel, un prostíbulo y unos grandes almacenes, en un momento dado hasta llega a ser uno de los sospechosos del asesinato de Laura Palmer al haber mantenido una relación secreta con ella, quien cuidaba un par de días a la semana de su hijo, quizás el miembro de su familia con mayores trastornos emocionales. Si anteriormente también había sido uno de los protagonistas de The Diary of Anne Frank, dirigida por George Stevens —en cuya filmografía podemos encontrar otro precedente lynchiano como A Place in the Sun, que guarda muchos vínculos con Blue Velvet—, posteriormente y como muchos otros miembros del reparto de la serie, también pasaría por The X Files y Star Trek: Deep Space Nine.

La segunda conexión con la película que se alzara con 10 premios Oscar en 1962 llega a través de Russ Tamblyn, actor especialmente dotado para la danza y a quien también se puede conectar de varias maneras con el universo Lynch. Antes de interpretar a Riff, el mejor amigo de Tony que muere a manos de Bernardo (George Chakiris), ya había participado en películas como Father of the Bride y su secuela, Seven Brides for Seven Brothers o Peyton Place, la película que precedía a la serie homónima, por la que el actor conseguía su única nominación a un premio Oscar. Aunque la tercera conexión de West Side Story no nos lleva directamente a Twin Peaks, no puedo dejar de mencionar que Natasha Gregson Wagner, Sheila en Lost Highway, no es otra que la hija de Natalie Wood, que interpretaba a María en la inmortal tragedia musical.

Carrie (1976, Brian de Palma)

En cierta manera, no son tan lejanos los universos creados por David Lynch y Stephen King. El propio escritor de Maine, a propósito de la que él mismo considera su mejor adaptación cinematográfica, confesaba que el único cineasta por el que apostaría para hacer una nueva versión de Carrie era el propio Lynch. Al cineasta de Missoula también debió impresionarle la manera en la que Brian De Palma había adaptado la que había sido la primera novela publicada del escritor, porque tres son las conexiones que se establecen, nuevamente, no sólo con Twin Peaks, sino con su filmografía.

Ganadora de un Globo de Oro por su interpretación de Catherine Martell, Piper Laure había conseguido una nominación al Oscar de la Academia —la segunda de las tres que tendría a lo largo de su trayectoria— por su interpretación de Margaret White, la obsesionada y despótica madre de Carrie. Curiosamente, Sissy Spacek sería posteriormente la protagonista de A Straight Story, una de las películas más entrañables de Lynch, así como ya era nombrada en los agradecimientos de Eraserhead, probablemente por su relación con Jack Fisk, marido de la actriz, amigo personal de David Lynch y colaborador habitual de Brian De Palma en los años setenta. Un tercer nombre, Priscilla Pointer, la madre de Sue Snell (Amy Irving —su hija en la vida real—), vendría a vincular Carrie con el universo Lynch, puesto que ella sería la madre de Jeffrey Beaumont (Kyle MacLachlan) en Blue Velvet.

RoboCop (1987, Paul Verhoeven)

Es curioso que Nancy Allen, que interpretaba a Chris Hargensen en Carrie, fuera también la oficial Anne Lewis en RoboCop, porque la que fuera la primera película estadounidense de Paul Verhoeven, también debió impresionar muy favorablemente a David Lynch, aunque no estoy seguro de que fuera en sí la película lo que le impresiona tanto como las cualidades de aquellos actores en los que se fija. Porque no me extrañaría que le fascinara la cualidad emocional de Ray Wise, capaz de seducir con su amplia sonrisa, pero cuya mirada puede resultar peligrosamente perturbadora y que tan bien le venía a Leland Palmer. También podría ser la energía desbordante emanada por Miguel Ferrer lo que llevó a Lynch a integrar a este actor en el reparto de la serie como el agente Albert Rosenfield, capaz también de generar tanto odio como simpatía debido a su sarcástico comportamiento. Curiosamente su padre, José Ferrer, ya había colaborado anteriormente con David Lynch enDune, ni más ni menos que como el emperador Shaddam IV. También Dan O’Herlihy, presidente de la OCP en RoboCop, tendría una aparición estelar enTwin Peaks, interpretando a Andrew Packard, el fallecido hermano de Catherine Martell, que no lo estaba, que también era el esposo de Jocelyn Packard (Joan Chen) y dueño legítimo de la serrería.

Drugstore Cowboy (1989, Gus Van Sant)

Todo un descubrimiento debe ser para David Lynch la que fuera ópera prima de Gus Van Sant, donde descubre la magnética y perturbadora presencia de Grace Zabriskie, colaboradora inseparable suya posteriormente, que no sólo interpretaría a la madre de Laura Palmer, sino que también sería la desquiciada Juana Durango en Wild at Heart, así como la intensa vecina de Nikki Grace (Laura Dern) en Inland Empire. Al igual que a muchos, otra rubia llamaba su atención en Drugstore Cowboy, la casi debutante Heather Graham que interpretaba a Nadine, que simulaba como nadie salvajes ataques de epilepsia para que sus amigos pudieran robar todas las drogas que necesitaban, que se convertía en Twin Peaks en la cándida Annie Blackburn, que escondía casi tantos secretos como el propio Cooper y que alimentaría el trágico karma que arrastraban las relaciones sentimentales de Dale Cooper.

Origen: Guía por las influencias de Twin Peaks en el cine y la televisión

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