Elmore Leonard, Miami Bookfair International, 1989

Elmore Leonard: sus reglas, su obra literaria y su legado cinematográfico

Con unas sencillas palabras publicadas en su web oficial, el martes 20 de agosto, se confirmaba el fallecimiento de Elmore Leonard, prolífico escrito estadounidense, quizás más conocido por las adaptaciones cinematográficas que cineastas como Abel Ferrara, Steven Soderbergh o Quentin Tarantino han realizado de sus obras. La muerte le llegaba en un hospital de Detroit, a causa de complicaciones por una apoplejía que le había dado una semana antes. A pesar de que su familia se mostraba optimista, puesto que en un principio manifestaba síntomas de recuperación, finalmente expiraba a los 87 años de edad. Conocido sobre todo por su aportación a la novela negra, en sus principios destacó también por sus westerns y relatos cortos. Get Shorty, Out of Sight, Hombre, Mr. Majestyk o Rum Punch figuran entre sus obras más conocidas, siendo todas ellas objeto de adaptación al cine.

Las 10 reglas para escribir de Elmore Leonard

A pesar de que había nacido en Nueva Orleans, acabó siendo considerado por algunos como «el Dickens de Detroit», debido a que la gran mayoría de sus relatos se desarrollaban en el mismo lugar en el que residía desde que su familia se estableciera en la capital de Michigan. En realidad, su narrativa poco tendría que ver con el florido y poético estilo del escritor inglés. De hecho, sería denostado a menudo por la crítica debido a su realismo descarnado, la importancia que depositaba a los diálogos o un lenguaje tan fuerte y abrupto como la mayoría de sus personajes. Su legado artístico no consiste sólo en las 45 novelas que escribió, sino que se extiende a numerosas adaptaciones cinematográficas, TV-Movies y series de televisión que ampliaron la vida de sus personajes, de la misma manera que él rescataba algunos de ellos de una novela a otra.

Si él mismo admitía a Ernest Hemingway como una de sus grandes influencias, tampoco tenía ningún problema a la hora de criticar la falta de sentido del humor de su novelista favorito. En sentido inverso, tuvo una gran influencia en otros escritores, como Stephen King, quien llegó a denominarle como «el gran escritor americano». En realidad, su método creativo era extraordinariamente sencillo, resumiéndose a 10 reglas para escribir, de las que seguro muchos tomarán buena nota, a tenor del buen resultado que le dieron.

  1. Nunca empezar un libro hablando del tiempo
  2. Evitar los prólogos
  3. Nunca utilizar otra forma verbal que «dijo» para continuar los diálogos
  4. No utilizar nunca un adverbio para modificar la forma verbal «dijo»
  5. Controla tus signos de puntuación
  6. No utilizar nunca las expresiones «de repente» o «se desató el infierno»
  7. Utiliza dialectos y giros locales con moderación
  8. Evitar descripciones detalladas de personajes
  9. No entrar en descripciones detalladas de objetos y lugares
  10. Tratar de dejar a un lado las partes que el lector tiende a saltarse

Mi regla más importante resume las otras 10: si suena como algo escrito, lo reescribo.

Las 14 adaptaciones obligatorias de Elmore Leonard

De The Captive a The Tall T

Casi en la misma tesitura literaria en la que podemos englobar las obras de Elmore Leonard, figura también el cine de Budd Boetticher, cuya filmografía se desarrollaba siempre a través de producciones de bajo presupuesto. La película, que durante el rodaje tenía el título de The Captives, el mismo del relato corto en que se basaba, finalmente sería estrenada con el de The Tall T, en 1957. Se trata de un western protagonizado por Randolph Scott, Richard Boone y Maureen O’Sullivan que, para muchos, es la mejor película del oeste de su director.

De 3:10 to Yuma a 3:10 to Yuma

Con una puesta en escena cercana al expresionismo —influencia que bien podría haber tomado de algunos westerns de John Ford—, Delmer Daves estrenaba en 1957 una de las mejores adaptaciones del universo literario de Leonard. Glenn Ford, Van Heflin, Felicia Farr, Leora Dana y Henry Fonda protagonizaban una película que guardaba algunas similitudes con High Noon—no deja de ser curioso que el propio escritor sería mucho tiempo después el guionista de una TV-Movie, High Noon, Part II: The Return of Will Kane, que retomaba el personaje inmortalizado por Gary Cooper. El mismo relato sería recientemente fruto de un remake, dirigido por James Mangold, pero que no alcanzaría ni de lejos el mismo prestigio de su precedente, que llegó a estar nominada al premio BAFTA a la mejor película.

De Hombre a Hombre

Despreciado por los pasajeros de la diligencia en la que viaja, debido a que ha sido criado entre nativos americanos, John Russell se convierte en la única esperanza de supervivencia de tan modélicos ciudadanos cuando son atacados por unos bandidos. La adaptación de la novela homónima de Elmore Leonard no podría haber tenido mejor director que el comprometido Martin Ritt —que en los tiempos de la caza de brujas estuviera incluido en la infame lista negra de Hollywood—, de la misma manera que pocos actores habrían protagonizado la película mejor que Paul Newman, en pleno apogeo de su carrera, en 1967.

De Joe Kidd a Joe Kidd

Considerado por algunos un western menor en la extraordinaria trayectoria de John Sturges —en la que destacan títulos como Escape From Fort Bravo, Dab Day at Black Rock, Gunfight at the OK Corral, The Magnificent Seven o The Great Escape—, seguro que muchos disfrutan con este western de 1972 protagonizado por Clint Eastwood, Robert Duvall y John Saxon. Como aliciente, destaca la precisión de las armas de fuego utilizadas en el rodaje de la película, de cuya supervisión se encargó el propio escritor.

De Mr. Majestyk a Mr. Majestyk

Estamos ante uno uno de esos raros casos —aunque no el único— en los que la novela se elabora en función del guión, en lugar de hacer el recorrido inverso, que suele ser más habitual. El propio Elmore Leonard se encargaría de convertir en novela el guión que había escrito para una película, que sería dirigido por Richard Fleischer en 1974. Su argumento gira en torno a un granjero, ex presidiario y veterano de Vietnam, que frustrado por la intolerancia de sus vecinos y la corrupción policial, cae en una espiral de violencia cuando un sicario de la mafia destruye su cosecha. Lo que viene a ser una película protagonizada por Charles Bronson, sin más.

De 52 Pick-Up a The ambassador y 52 Pick-Up

La última película en la que aparecía Rock Hudson, antes de fallecer en octubre de 1985, era este thriller político basado en una novela que Leonard había publicado diez años antes con el título de 52 Pick-Up. En el relato original no había embajador, ya que se trataba de un hombre de negocios al que chantajean después de haber secuestrado a su mujer, pero la historia se volvió política al introducir representantes de la OLP y un plan secreto para que judíos y musulmanes firmaran la paz. Robert Mitchum, Ellen Burstyn, Fabio Testi y Donald Pleasence completaban el reparto de una película que J. Lee Thompson dirigía en 1984.

Con sólo dos años de diferencia, John Frankenheimer firmaba una nueva adaptación de la misma novela, que acabaría siendo una de sus mejores películas. Quizás el propio Leonard contribuyera a este éxito, dado que él mismo se involucró en el guión, manteniéndose mucho más fiel a su original literario, aunque sin escatimar en algunos cambios, como cambiar Detroit por Los Ángeles para un mejor desarrollo de la acción. A pesar de la buena acogida por parte de la crítica, y de estar protagonizada por Roy Scheider y Ann-Margret, la película no recogería buenos frutos en la taquilla.

De Stick a Stick

Elmore Leonard volvía a colaborar en la adaptación cinematográfica de otra de sus novelas. Protagonizada y dirigida por Burt Reynolds, el escritor se quejaría de la defensa pusilánime de Reynolds ante los productores de la película, que le obligaron a realizar alteraciones con las que el escritor no estaba de acuerdo. En cualquier caso, no deja de ser una película que guarda las suficientes señas de identidad que podemos identificar con su universo masculino y violento, que además cuenta con una de las secuencias míticas de un doble de acción, no por su espectacularidad sino por la dificultad y el peligro que entrañaba. Candice Bergen, George Segal y Charles Durning completaban el reparto de esta película que se estrenaba en 1985.

De The Rosary Murders a The Rosary Murders

En su labor como guionista, no sólo fueron sus propias novelas las que adaptó para el cine. Donald Sutherland y Charles Durning —quien participaría en al menos tres películas relacionadas con la obra de Elmore Leonard— protagonizaban una película policiaca que rozaba el terror. Dirigida por Fred Walton en 1987, se trata de la adaptación al cine de la novela homónima de William X. Kienzle, que también colaboraría en el guión, así como el director de la película. No sé si habría sentimiento de admiración mutuo, pero el hecho de que la acción se desarrollaba en Detroit bien parece un guiño o una concesión a una de las señas de identidad de Leonard.

De Get Shorty y Be Cool a Get Shorty y Be Cool

Inmediatamente después de estrenar Pulp Ficton, Quentin Tarantino se convertía en el director idóneo para dirigir la adaptación cinematográfica deGet Shorty. Aunque el cineasta declinaba la oferta, se encargaba de convencer a John Travolta para protagonizar la película, quien posteriormente se alzaría con un Globo de Oro al mejor actor de comedia. Entre Addams Family Valuesy Men In Black, Barry Sonnenfeld sería finalmente el director del proyecto, que se estrenaba en 1995. El cineasta no quedaría satisfecho inicialmente, debido a que le parecía que la película abundaba en diálogos, pero carecía de la suficiente acción. Algo de consuelo encontraría cuando el público convertía su película en un éxito de taquilla.

Una década después el propio Leonard adaptaba al cine su propia secuela, Be Cool, en una película homónima en la que todavía se seguiría evidenciando la influencia del universo tarantiniano, a través de un reparto en el que volvían a coincidir John Travolta, Uma Thurman y Harvey Keitel. En esta ocasión era F. Gary Fray quien se ponía al mando detrás de las cámaras.

De Rum Punch a Jackie Brown

Con la idea de conseguir que Pam Grier protagonizara su película, sirviendo además como un homenaje al cine de blaxploitation, Quentin Tarantinohacía que la protagonista de Rum Punch pasara de ser una mujer blanca a una de color. Una de las mejores películas de su director, al menos para un servidor, en la que Tarantino sabe captar a la perfección el tono del cine que pretende homenajear, consiguiendo hacer completamente suya la obra de Leonard, pero sin traicionar en absoluto su espíritu.

Por este filme, Samuel L. Jackson conseguía el Oso de Oro al mejor actor en la Berlinale, mientras que Robert Foster conseguiría una nominación al Oscar al mejor actor secundario y Jackson y Pam Grier sendas nominaciones al mejor actor y actriz a los Globos de Oro. Independientemente de que sea mejor o peor, o les guste más o menos que otras, ¿no es verdad que es la película de Tarantino que mejor resiste el paso del tiempo? Al menos el propio Elmore Leonard la considera la mejor adaptación cinematográfica de sus novelas.

De Out of Sight a Out of Sight

Mucho se habló en su momento de la química entre George Clooney y Jennifer Lopez, aunque yo no me di cuenta de ella cuando vi la película en 1998. Con su trayectoria ya perfectamente trazada, Steven Soderbergh se dejaba invadir también de un estilo ligeramente tarantiniano en su aportación cinematográfica al universo de Elmore Leonard. Simpática y molona, el paso del tiempo evidencia algunas de sus carencias, pero casi es también la seña de identidad de su director, que sólo hace películas para el momento, nunca pensando en que se seguirán viendo veinte años después. Eso sí, la banda sonora de David Holmes no tiene desperdicio alguno. De alguna manera, la película tendría continuación en Karen Sisco, un spin-off que retomaba el personaje interpretado por Jennifer Lopez en una serie de televisión, pero en forma de Carla Gugino.

De Pronto, Riding the Rap y Fire in the HoleJustified

La televisión también ha tenido su espacio para rendir tributo a la literatura de Elmore Leonard. Aparte de Karen Sisco, en 1998 Beau Bridges protagonizaba la mini-serie Maximum Bob, basada en una novela homónima de Leonard. Pero el gran éxito llegaría con la adaptación de dos novelas y un relato corto en Justified, siguiendo las aventuras del shérif Rayland Givens, a quien da vida Timothy Olyphant, cuya quinta temporada está en preparación. No era la primera vez que el shérif cabalgaba por la pequeña pantalla, pues lo había hecho en la forma de James Le Gros en el telefilme Pronto.

Origen: Elmore Leonard y su legado

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