Cartel de la 18ª edición del Festival de Málaga

Guía sencilla para la sección oficial del festival de Málaga 2015 | 400 Films

Trece películas forman la sección oficial de la décimo octava edición del Festival de Málaga, que comenzaba ayer mismo con la proyección de Aprendiendo a conducir (Learning to drive, 2014), fuera de competición, la penúltima película de Isabel Coixet, protagonista de esta edición a recoger el premio Retrospectiva. También fuera de competición se proyecta la última película de Alfonso Albacete, Solo química (2015), que no sólo ha perdido la física sino que por primera vez en su trayectoria, también a su compañero profesional David Menkes. En competición nos encontramos con muchas óperas primas, siendo algunas de ellas resultado de la inquietud de actores y actrices que saltan detrás de las cámaras. La crisis sigue estando muy presente en la mayoría de las propuestas, aunque la violencia adolescente parece ser el denominador común de la mayoría de las obras. Temas que conoce muy bien la cineasta Judith Colell, presidenta del jurado de esta edición que se completa por las actrices Nathalie Poza y Manuela Velasco, el actor Unax Ugalde, el cineasta Santi Amodeo, el director de fotografía Pau Esteve Birba y el director del festival Cinespaña de Toulouse, Patrick Baernabé. En un acto de clarividencia, totalmente personal y subjetiva, presento esta sección oficial desde la película que mejor pinta tiene, hasta la que auguro un peor recorrido por este festival de Málaga.

Sección oficial del Festival de Málaga 2015
Sección oficial del Festival de Málaga 2015

Los héroes del mal (España)

El maltrato y el acoso escolar arrastran a un grupo de adolescentes a una unión que terminará generando en los demás la misma violencia que no querían para sí mismos. Actor desde su infancia y tras coquetear con la dirección en varios cortometrajes, Zoe Berriatua debuta en el largometraje con esta película que promete no dejar a nadie indiferente.

Techo y comida (España)

Primera incursión en el largometraje también para el jerezano Juan Miguel del Castillo que promete helar la sangre con un relato que gira en torno a una madre soltera y sin trabajo, que teme tanto que le quiten a su hijo, como que llegue el desahucio del piso de alquiler que ya no puede pagar. Vamos, el pan nuestro de cada día.

Los exiliados románticos (España)

Es posible que el cine de Jonás Trueba no haya llegado al gran público, ni siquiera al mismo sector crítico que alaba las obras de su padre, Fernando Trueba, pero no podemos negar que ha sabido imponer su propia personalidad. Toda la frescura y espontaneidad que le falta al cine de su progenitor, le sobra al suyo, consiguiendo obras trascendentes y rabiosamente existenciales, en oposición a las densas y artificiales propuestas de su papi.

El país del miedo (España)

Intensidad desprende también el tráiler de la que también es ópera prima del extremeño Francisco Espada. El bullying aquí ya no es cosa de adolescentes, sino que trasciende también a un padre que se ve abrigado a aceptar formas abusivas de protección. Quizás no sea suficiente con un programa como Hermano mayor, y tendríamos que recuperar verdaderamente aquella asignatura  de Educación para la ciudadanía. Sin duda.

A cambio de nada (España)

Conocido por la gran mayoría gracias a su televisivo personaje para La que se avecina, Daniel Guzmán tratará de sorprendernos con esta película de corte social que no parece otra cosa que una versión castiza de Los 400 golpes (Les quatre cents coups, 1959) de François Truffaut, aunque en clave más cómica que dramática.

Cómo sobrevivir a una despedida (España)

Es posible que el planteamiento de esta película nos remita a algún que otro éxito estadounidense reciente, pero está claro que Manuela Moreno ha sabido insuflar a su película de autenticidad y verosimilitud con personajes que parecen directamente sacados de la calle, que no de la pluma de un guionista, que no es exactamente lo mismo.

Tiempo sin aire (España)

Dolor que se convierte en obsesión para consumar una venganza es el tema principal de la segunda película de Andrés Luque Pérez y Samuel Martín Mateo. Producida por Tornasol Films, vuelven a contar con Carmelo Gómez después de Agallas (2009).

Matar el tiempo (España)

A simple vista un thriller, pero al profundizar encontramos las señales de la realidad social de los últimos años, teniendo ambas vertientes como nexo una historia de amor. Tendremos que esperar para comprobar en qué lado pone más el acento Antonio Hernández.

Hablar (España)

Giro radical en la trayectoria de Joaquín Oristrell que propone un planteamiento realmente arriesgado con este plano secuencia por el que deambulan innumerables personajes. Queda claro que lo deja todo en manos del texto y de los actores y actrices que le darán vida.

Requisitos para ser una persona normal (España)

¿Estará el primer largometraje de Leticia Dolera a la altura de sus premiados cortometrajes? ¿Estará su sensibilidad artística más cerca de la de Barbra Streisand o de Angelina Jolie? Porque intuyo que no va ni a rozar la de Sandrine Bonnaire o Margarethe von Trotta. No lo sabremos hasta que no veamos su película, que no parte de un mal planteamiento, la verdad, aunque su póster no anticipe demasiada credibilidad.

Sexo fácil, películas tristes (España & Argentina)

Dos películas en una en la que también es el primer largometraje de Alejo Flah, un español de origen argentino que, a juzgar por la parte real y la imaginaria en la que se divide su ejercicio de meta ficción, Argentina le debe parecer la realidad, mientras España sigue siendo parte del sueño idealizado. Quizás por eso me de la impresión de que es la parte argentina la que tiene pinta de funcionar mejor, aunque puede ser porque la española contiene a Marta Etura, que no es santo de mi devoción.

La deuda (Oliver’s deal |España & Perú)

Carlos Bardem y Alberto Amman se miden con Stephen Dorff y David Strathaim en la ópera prima de Barney Elliott. El problema no es que no parezca española, sino que trate un drama social como si de un thriller se tratara, que no es la primera vez que se hace, pero que suele funcionar cuando los cineastas están realmente comprometidos, que no parece ser exactamente el caso.

Asesinos inocentes (España)

Aunque cuente con la estimulante presencia de Aura Garrido, el problema de la película de Gonzalo Bendala es que parece más preocupada en las convenciones del género que en el conflicto ético y moral que plantea, que podría dar mucho más de sí.

Cartel de la 18ª edición del Festival de Málaga
Cartel de la 18ª edición del Festival de Málaga

Publicado originalmente en 400 Films

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