Dwayne Johnson en San Andrés (San Andreas, 2015, Brad Peyton)

«San Andrés»: ciencia-ficción como para pedir una dimisión

Cartel de San Andrés (San Andreas, 2015, Brad Peyton)
Cartel de San Andrés (San Andreas, 2015, Brad Peyton)

Título original: San Andreas
Año: 2015
País: EE.UU. & Australia

Dirección: Brad Peyton
Guión: Cariton Cuse, basado en una idea original de Andre Fabrizio & Jeremy Passmore
Producción: Brad Flynn
Fotografía: Steve Yedlin
Música: Andrew Lockington
Montaje: Bob Ducsay
Diseño de producción: Barry Chusid
Dirección artística: Michael E. Goldman, Jacinta Leong, Tom Nursey, Matthew Putland, Charlie Revai
Decorados: Lisa Thompson & Michael Westerman
Vestuario: Wendy Chuck
Reparto: Dwayne Johnson, Carla Gugino, Alexandra Daddario, Ioan Gruffudd, Archie Panjabi, Paul Giamatti, Hugo Johnstone-Burt, Art Parkinson, Will Yun Lee, Kylie Minogue, Colton Haynes, Todd Williams, Matt Gerald, Alec Utgoff, marissa Neitling, Morgan Griffin, Breanne Hill, Laurence Coy, Fiona Press, Dennis Coard, Ben McIvor, Nick Allen-Ducat, Clarie Lovering, Sophia Emberson-Bain, Julian Shaw, Sofie Formica, Hugh Francis, Brad McMurray, John Reynolds, Simone KEssell, Saskia Williscroft, Arabela Morton, Hayley Sullivan, Renee Somerfield, Joey Vieira, Benjamin Blankenship, Barry Southgate, Nikki Green, Calum Grant, E. Ambriz DeColosio, Michael Asberry, Teirrah McNair, Michael Yamaguchi…

La primera secuencia de San Andrés (San Andreas, 2015, Brad Peyton) sirve para que podamos percatarnos del grado de irresponsabilidad de todos y cada uno de los agentes que han logrado su realización. No lo digo tanto por la pericia fantastio-fabulosa que demuestran un grupo de irresponsables machotes para realizar un rescate, no lo digo por su capacidad para esquivar con un helicóptero los salientes rocosos de una montaña, sino por el desprecio que demuestran ante sus propias vidas a la hora de realizar un rescate. Más que especialistas de acción parecen, efectivamente, lo que son realmente, especialistas de cine, salvo que estos lo tienen todo pensado antes de realizar cualquier tipo de acción, que no son unos descerebrados. Lo penoso es que antes de llegar a ese punto se juega con un recurso como el equívoco para crear suspense cuando una conductora irresponsable se enfrasca en la búsqueda de una botella de agua mientras conduce por una carretera repleta de curvas o al utilizar el móvil mientras conduce. Pareciera que los autores de la película prendieran decirnos que esas acciones no necesariamente te llevan a un accidente o a la muerte, algo a lo que sí te pueden llevar las fuerzas de la naturaleza. Tremendo.

Un tsunami en San Andrés (San Andreas, 2015, Brad Peyton)
Un tsunami en San Andrés (San Andreas, 2015, Brad Peyton)

Lo triste es que esta película llega estando todavía calientes los cadáveres de las víctimas del terremoto de Nepal, algo que han cauterizado incluyendo información para la ayuda de los damnificados en sus piezas de promoción de la película. Quizás se trata de una parodia y no me he dado cuenta, entonces la pregunta es si deberíamos exigir dimisiones entre los responsables de Warner Bros., Village Roadshow Pictures, New Line Cinema y Flynn Picture Company, productoras de la película, o incluso el cierre de las salas exhibidoras de tamaño bodrio, visto el daño que deliberadamente inglingen en las víctimas de terremotos y sus familiares. Es más, el mal gusto demostrado a la hora de articular ciertas secuencias emulando las imágenes del colapso del World Trade Center me parece muy desagradable, llevando a incluir también entre los damnificados de esta película a las víctimas del 11-S. Tampoco quedan fuera de alusión las víctimas del tsunami de 2004 en el océano Índico, por supuesto que no iban a desperdiciar la oportunidad de hurgar en esa herida.

Alexandra Daddario, Hugo Johnstone-Burt & Art Parkinson en San Andrés (San Andreas, 2015, Brad Peyton)
Alexandra Daddario, Hugo Johnstone-Burt & Art Parkinson en San Andrés (San Andreas, 2015, Brad Peyton)

Los daños llegan mucho más lejos, porque en realidad cualquier espectador de San Andrés es una víctima en potencia. El grado de caricatura con el que están dibujados los personajes es bochornoso, no salvándose ni el interpretado por Paul Giamatti; la desfachatez a la ausencia de una trama sólida y consistente, resulta irritante; aunque nada comparado con el tufo religioso y sectario que se desprende del mensaje de la película en la que todo se resuelve en el momento en el que te arrepientes de tus pecados. Si acaso, me encanta la cita indirecta a El rey León (The lion king, 1994, Rob Minkoff & Roger Allers), película con ese mensaje tan reaccionario en el que un hijo siempre debe convertirse en lo mismo que fue su padre, que se traduce en este caso en la elección de la hija al escoger a su rescatador como novio, de la misma manera que también es rescatador su padre. Pero lo más irritante de todo es la coletilla final, el auténtico mensaje de la película que defiende que ante una catastrofe de tal magnitud, los americanos no dudan en que lo que hay que hacer es volver a empezar. Y cierto es que si esto sucediese tal como lo cuentan, el mundo entero se volcaría con ellos, no como sucede en Nepal, que ya no es noticia, ni Tahití, ni Turquía, ni Lorca siquiera, que ya nadie se aucerda de si se han vuelto a reconstuir o no.

PD.: Me pregunto si hacer una película como esta significa que la herida ya está cicatrizada y nos podemos lanzar a hacer chistes de humor negro sobre el 11-S. ¿Decir esto es delito?¿Y pensarlo?

Publicado originalmente en 400Films

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