Educación siberiana (Educazione siberiana, 2013, Gabriele Salvatores)

“Educación siberiana”: la que a veces querríamos que se implantara aquí

Cartel de Educación siberiana
Cartel de Educación siberiana (Educazione siberiana, 2013, Gabriele Salvatores)

Título orginial: Educazione siberiana
Año: 2013
Nacionalidad: Italia

Dirección: Gabriele Salvatores
Guión: Stefano Rulli, Sadnro Petraglia & Salvatore Gabrieles, basado en una novela de Nicolai Lilin
Producción: Marco Chimenz, Gina Gardini, Giovanni Stabilini & Riccardo Tozzi
Fotografía: Italo Petriccione
Música: Mauro Pagani
Montaje: Massino Fiocchi
Diseño de producción: Rita Rabassini
Dirección artística: Roberto Caruso & Monica Sironi
Decorados: Alessia Anfuso
Vestuario: Patrizia Chericoni
Reparto: Arnas Fedaravicius, Vilius TUmalavicius, Eleanor Tomlinson, Jonas Trukanas, Vitalij Porshnev, Peter Stormare, John Malkovich, Arnas Sliesoraitis, Pijus Grude, Ernestas Markevicius, Erikas Zaremba, Airida Gintautaite, Arvydas Lebeliunas, Viktoras Karpusenkovas, Daiva Stubraite, Jokubas Bateika…

Mientras en España los gobiernos alternos de PP y PSOE han conseguido la degradación de nuestro sistema educativo y los partidos independentistas catalanes juegan con la ilusión de sus votantes haciéndoles creer que van camino de la proclamación de la independencia, una comunidad de urkas practicaban la Educación siberiana en Transnistria. Deportados desde Siberia a una región entre Moldavia y Ucrania, en 1990, cuando se desmorona la Unión Soviética de Mijaíl  Gorvachov para dar paso a la República Socialista Federativa Soviética de Rusia de Borís Yeltsin, los transnistrio declararan su independencia, aunque ningún estado les reconoce. Teniendo el dudoso honor de ser los únicos opositores a Stalin que fueron deportados desde Siberia, en lugar de al contrario, como era habitual, nos encontramos ante una comunidad asolada por la corrupción, el crimen organizado y el contrabando… y quizás por eso tiene tanto sentido comenzar hablando de los políticos españoles, de los que alguno se acuerda escuchando las clases impartidas por el abuelo del protagonista.

Arnas Fedaravicius, Vilius Tumalavicius, Jonas Trukanas y Vitalij Porshnev son Kolyma, Gagarin, Mel y Vitalic en Educación siberiana
Arnas Fedaravicius, Vilius Tumalavicius, Jonas Trukanas y Vitalij Porshnev son Kolyma, Gagarin, Mel y Vitalic en Educación siberiana (Educazione siberiana, 2013, Gabriele Salvatores)

Rodada en un inglés que sirve para dar coherencia a un reparto en el que se integran rusos, ingleses y estadounidenses, el ganador de un Oscar por Mediterraneo (1991), Gabriele Salvatores nos sorprende con una adaptación de la novela autobiográfica de Nicolai Lilin que guarda algún que otro paralelismo con la que fuera última película de Sergio Leone, Érase una vez en América (Once upon a time in America, 1984). Igual que en aquella, nos encontramos con cuatro amigos, aprendices de criminales, que crecen juntos y maduran a base de golpes y tropelías. Si bien aquellos no tenían un mentor que les guiase por el camino del crimen, estos tienen a su disposición las enseñanzas impartidas por un inmenso John Malkovich, aterrador como pocas veces le habíamos visto hasta tal punto que más violentas son a veces sus lecciones que las acciones de sus secuaces, aunque predicando un particular credo que responde a una ética matizada y perfectamente delimitada.

Eleanor Tomlinson y Arnas Fedaravicius son Xenia y Kolyma en Educación siberiana
Eleanor Tomlinson y Arnas Fedaravicius son Xenia y Kolyma en Educación siberiana (Educazione siberiana, 2013, Gabriele Salvatores)

Sirviendo tanto para la supervivencia como para superar con nota el servicio militar (explicando ya de paso las atrocidades que algunos ejércitos son capaces de realizar en favor de sus ideales), la dureza de esta educación es la prosa de una película que también está cargada de un sublime lirismo representado con la misma energía que delicadeza en el personaje de Xenia (Eleanor Tomlinson), cuya poesía se asoma en detalles como la lectura y los dibujos, los tautajes y las palomas, invadiendo las secuencias del río o la del carrusel a ritmo de David Bowie y en tantos otros momentos que convierten la película de Salvatores en mucho más que un relato de cuatro criminales educados para ser la carroña más grande del mundo y abocados a un final del que es muy difícil escapar, pero del que es posible renacer.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s