La juventud (Youth - La giovinezza, 2015, Italia, Francia, Suiza & Reino Unido)

¿«La juventud» o la condescendencia de Paolo Sorrentino hacia Federico Fellini?

Cartel de La juventud (Youth - La giovinezza, 2015, Italia, Francia, Suiza & Reino Unido)
Cartel de La juventud (Youth – La giovinezza, 2015, Italia, Francia, Suiza & Reino Unido)

Título original: Youth
Año: 2015
Nacionalidad: Italia, Francia, Suiza & Reino Unido

Dirección: Paolo Sorrentino
Guion: Paolo Sorrentino
Producción: Carlotta Calori, Franceca Cima & Nicola Giuliano
Fotografía: Luca Bigazzi
Montaje: Cristina Travaglioli
Música: David Lang
Diseño de producción: Ludovica Ferrario
Dirección artística: Daniel Newton & Marion Schramm
Vestuario: Carlo Paggioli
Reparto: The Retrosettes, Gabriella Belisario, Harvey Keitel, Alex Mcqueen, Michael Caine, Ian Keir Attard, Adam Jackson-Smith, Paul Dano, Roly Serrano, Loredana Cannata, Madalina Diana Ghenea, Mark Kozelek, Nate Dern, Alex Beckett, Mark Gessner, Tom Lipinski, Chloe Pirrie, Rachel Weisz, Luna Zimic Mijovic, Vincent Wolterbeek, Laura De Marchi, Wolfgang Michael, Cornelia Marxer, Heidi Maria Glössner, Helmut Förnbacher, Dorji Wangchuk, Ed Stoppard, Paloma Faith, Emilia Jones, Veronika Dash, Robert Seethaler, Alessandro Soriano, Maria Letizia Gorga, Leo Artin Boschin, Attilio Zampieri, Alphorngruppe Flims Mobbing Group, Aldo Rallo, Alexander Seibt, Kaspar Weiss, Jane Fonda, Sarah Amitrano, Portia Reiners, Poppy Corby-Tuech, Leoni Amandin, Alice Bauer, Anabel Kutay, Paulina Juergens, Beatrice Walker, Rebecca Calder, Eugenia Caruso, Elizabeth Kinnear, Josie Taylor, Melinda Bokor, Jasmin Barbara Mairhofer, Celine Peruzzo, Bleta Jahaj, Lydia Rattei, Ashley Bryant, Beatrice Curnew, Tatiana Luter, Valentina Vujovic, Julia Danuser, Svenja Hässig, Lola Tobelem, Dominique Leidner, Anna Marie Cseh, Daniela Bollinger, Aleksandra Lazarevich, Felicitas Heyerick, Carolina Carlsson, Pascal Fleury, Sonia Gessner, Viktoria Mullova, Sumi Jo…

Leo en IMDb que la última secuencia de La juventud hace referencia a Ensayo de orquesta (Prova d’orchestra, 1979, Italia), y que Federico Fellini es una gran influencia en Paolo Sorrentino. ¡¿Perdona!? ¿Estamos locos o tontos? No sólo es una gran influencia, sino que debe ser su única fuente de inspiración porque La juventud es a Ocho y medio  (Otto e mezzo, 1963, Italia & Francia) lo que La gran belleza (La grande bellezza, 2013, Italia & Francia) era a La dolce vita (1960, Italia & Francia). Lo único es que, en este caso, La juventud vendría a ser más bien una respuesta a Ocho y medio. Si en una el arte es más grande que el ser humano, en la otra es el ser humano es más grande que la vida.

No sé hasta que punto las figuras internacionales que integran el reparto de la película han quedado satisfechas de haber participado en lo que, para ellas, debe haber sido la realización de la obra artística de un cineasta internacional —ya sé que algunos son europeos, pero no es lo mismo hacer cine con un director británico, que hacerlo con uno italiano—. Entiendo que no se han dado cuenta de que para su director no es lo mismo una persona que hace películas, que un artista que canaliza su creatividad (y sus contradicciones como ser humano) a través del cine. De hecho, me pregunto lo que cada uno de ellos piensa de Silvio Berlusconi, no tanto porque sea la principal figura detrás de Medusa, productora de la película, ni porque La juventud sea pretenciosa, sino por que es arrogante hasta decir facha, que no basta. Es posible que sea bastante menos reaccionaria que su predecesora, pero también es probable que se deba a que está rodada en inglés en vez de italiano.

La ordinariez detrás equipo de Sorrentino aflora en el momento en que, tras tanta exquisitez estética, emerge un vulgar tema de música electrónica —ese tema en particular, nunca la música electrónica en particular— que les sitúa en el lugar que les corresponde: el ambiente poligonero. En perfecta consonancia con la cultura de Berlusconi, La juventud está más cerca de Hombres y Mujeres y Viceversa que de cualquier programa de entretenimiento de La2, para que me entiendan. Quizás para las próximas elecciones el Partido Popular deba considerar al cineasta italiano para sus spots de hipster de tres al cuarto, moteros de pacotilla y otras improbables tribus urbanas. Lo peor no es que haya ocasiones en las que sobrepase los límites de lo hortera, sino que crea realmente que nos está dando una lección. A nosotros como espectadores y a Fellini como ser humano, que no como artista.

La diferencia entre Fellini y Sorrentino es que siempre recordaremos al primero por su extraordinario legado artístico, mientras que el segundo parece ser consecuencia de una época concreta, conservadora y ciertamente reaccionaria, que dudo mucho consiga mantenerse en el tiempo sin ser desenmascarado. De hecho, la respuesta de Miss Universo (Madalina Ghenea) al actor engreído (Paul Dano), sumada a la descripción que el propio Jimmy Tree manifiesta de sí mismo, la parodia que la patética Brenda Morel (Jane Fonda) hace de la caricatura de lo que era una actriz de Hollywood —pero en los años cuarenta, que no hoy en día—, o ese «cinema bullshit» al que se refiere Mick Boyle (Harvey Keitel), no parece ser otra cosa que lo que Sorrentino piensa con toda probabilidad de aquellos que hacen del pensamiento y la creación su profesión. «Emociones es todo lo que tenemos», dice Boyle, pero prejuicios es todo lo que Sorrentino nos da.

Claro que Federico fue injusto con Giulietta. Claro que como persona estaba a un nivel ciertamente inferior al que tenía como artista. Pero a pesar de todos sus defectos, fue capaz de regalarnos lo mejor de sí mismo a través de su obra. Es cierto que Giulietta Masina fue capaz de sacrificarse por él, sobreponiéndose a los malos ratos y hasta la vergüenza que con toda seguridad debió pasar a su lado, pero cualquier reproche que le pudiéramos hacer quedó desvanecido comprendido en aquellas imágenes en las que la vimos llorar cuando a su marido le daban un Oscar Honorífico a toda su trayectoria, creo recordar que fuera la última aparición pública de ambos. Si ella pudo perdonarle todo lo que le hizo, no creo que nadie tenga la autoridad para venir a decirnos que no debió hacerlo, que hay personas mejores, como el compositor Fred Ballinger (Michael Caine), que no quiere que nadie to que la pieza que compuso para mujer. ¿No confirma Lena Balliner (Rachel Weisz) al que iba camino de convertirse en su suegro que «las personas son responsables de sus decisiones»? ¿Luego a qué viene ahora pedirle explicaciones a Fellini y Masina por lo que se hicieron o dejaron de hacer? Castigar a uno es castigar a la otra y eso lo sabe cualquier admirador tanto del cineasta como de la actriz, por eso no creo precisamente que Sorrentino esté influido por Fellini, en todo caso, debe estarlo contra él, que pare eso luego va y le dedica la película a Francesco Rosi.

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