Portada del álbum She's so unusual de Cyndi Lauper

12 maneras de escuchar «Girls just want to have fun» en el cine y la televisión

Seguro que tendría muchas ganas, pero poco imaginaba Cyndi Lauper el extraordinario éxito que alcanzaría con Girls just want to have fun. Publicada en su single de debut, el 6 de septiembre de 1983, la canción sería incluida también en su primer álbum, She’s so unusual. Sólo una mujer tan original y llena de energía como ella habría sido capaz de proporcionarle esa fuerza que le lleva a conseguir dos nominaciones a los premios Grammy, a la mejor grabación del año y a la mejor interpretación vocal femenina. Compuesta por Robert Hazard, autor también de temas como Escalator of life y Change reaction, la canción coloca a ambas, canción y artista, dentro del imaginario colectivo de una generación que incluso alcanza la dimensión de himno feminista. Lo que no deja de ser irónico porque inicialmente el tema estaba compuesto para una voz masculina, siendo esa diversión de las chicas, la explicación que un mujeriego daba para justificar su carácter superficial… hasta que la propia Cyndi Lauper le dio la vuelta con la aprobación de su autor.

Dirigido por Edd Griles, según un guion que desarrollaría junto con Ken Walz y la propia Lauper, el videoclip estaba dentro de los parámetros de los vídeos musicales descriptivos de la época, con una vocación claramente cinematográfica que quedaba patente con la inclusión de un fragmento de El jorobado de Notre Dame (The hundchback of Notre Dame, Wallace Worsley, 1923, EE.UU.). Podemos decir que la artista neoyorquina se adelantaba a Bjork, que recorría las calles de Nueva York subida en un camión para Big time sensuality, mientras Lauper lo hacía a pie de calle, cantando, saltando y arrastrando —cual flautista de Hamelín— a todo aquel con quien se cruza, para terminar todos metidos en el dormitorio de su casa, en lo que era un homenaje explícito a aquella famosa secuencia del camarote de Una noche en la ópera (A night at the opera, Sam Wood & Edmund Goulding, 1935, EE.UU.). A pesar de que no se trata de una pieza demasiado original, consigue llevarse los premios MTV y American Video al mejor vídeo musical femenino del año.

La canción es reinventada en varias ocasiones, lo que ha permitido que se mantenga viva entre sus seguidores, así como popularizarse entre las nuevas generaciones. La primera renovación se produce una década después de su lanzamiento, a ritmo de reggae con el título de Hey Now (Girls Just Wanna Have Fun), publicada como sencillo para el que sería su primer álbum de grandes éxitos, Twelve deadly cyns…and then some. En 2005 la interpreta junto a Puffy Amiyumi para el álbum The boy acoustic, reciclándola de nuevo al integrarla con el tema Set your heart junto a Richard Morel, en lo que se denomina un mushup, forma musical en la que se mezclan dos o varios temas como si fuera una especie de collage musical, cuyo resultado pasaría a denominarse Girls just wanna set your heart, teniendo como objetivo destrozar las pistas de baile.

Quizás el cine no ha sido demasiado amable con la canción, más que nada porque no son demasiado sobresalientes muchas de las obras en las que se escucha, pero también es cierto que pocos temas han servido de inspiración como para llegar a tener hasta su propia película, aparte que no deja de haber en esta lista alguna que otra joya por descubrir.

La noche del cometa

Tal es el éxito de la canción, que el mismo año en el que se publica, ya se cuela en la serie de animación Alvin y las ardillas (Alvin & the Chipmunks, 1983-1990). Y sólo un año después tiene su primera aparición cinematográfica en La noche del cometa (Night of the cometThom Eberhardt, 1984, EE.UU.), tras escucharse también en el que fuera el primer episodio de una serie tan mítica como Corrupción en Miami (Miami vice, Anthony Yerkovich & Andrés Carranza, 1984). En su momento no habría sabido decir si La noche del cometa es una película de serie B o Z, un servidor tenía tan sólo 14 años, pero me encanta la integración de cine fantástico con zombies o lo que fuera que aquello fuese, además de la idea de poder irte de compras sin que te haga falta el dinero al ritmo de la canción de Cyndi Lauper.

Las chicas solo piensan en divertirse

Más cerca de Footloose (Herbert Ross, 1984, EE.UU.) que de Flashdance (Adrian Lynne, 1983, EE.UU.), cuando antes entrábamos en el centro comercial, ahora salimos para encontrarnos con una banda sonora repleta de temas ochenteros, consecuencia de los sueños de la protagonista, que quiere participar en un concurso musical de televisión. Aunque lo que no tiene desperdicio alguno en Las chicas sólo quieren divertirse (Girls just want to hace funAlan Metter, 1985, EE.UU.) son los integrantes de su reparto en el que nos encontramos con una nada glamurosa Sarah Jessica Parker, Helen Hunt y Shannen Doherty, que llega después de mudarse de La casa de la pradera (Little house on the prairie, 1974-1983, Blanche Hanalis, EE.UU.), pero antes de llegar a Sensación de vivir (Beverly Hills, 90210, 1990-2000, Darren starr, EE.UU.). Ya sabéis aquello que se dice, que todos tenemos un pasado, algunas hasta un futuro. Lo irónico de todo es que tomando prestado el título de la canción para la película, no debieron llegar a un acuerdo con Cyndi Lauper, pero sí con su compositor, por lo que finalmente se acaba escuchando una versión diferente.

El amor está en el aire

A pesar de que fuera principalmente baile de salón, hay sitio para la canción pop en cuestión en El amor está en el aire (Strictly ballroomBaz Luhrmann, 1992, Australia), ópera prima del inefable responsable de títulos posteriores, innecesariamente excesivos, como Romeo + Julieta de William Shakespeare (William Shakespeare’s Romeo and Juliet, 1996, EE.UU.), Moulin Rouge (2001, Australia & EE.UU.) o El gran Gatsby (The great Gatsby, 2013, Australia & EE.UU.). La verdad es que no recuerdo en absoluto dónde ni cómo sonaba, pero es que aquello no era una banda sonora, era una recopilación infinita de canciones de todos los tiempos.

Los amigos de Peter

Un grupo de amigos, antaño grupo de teatro aficionado, se reúnen tras años de no verse para comprobar los estragos que el tiempo ha hecho en las vidas de cada uno. Los amigos de Peter (Peter’s friendKenneth Branagh, 1992, Reino Unido) es un pretexto como otro cualquiera de proporcionarnos otra película que hace acopio de los grandes éxitos de los años ochenta en una obra tan sencilla como entrañable.

A Woon Fo, gracias por todo, Julie Newman

No hace falta esperar mucho para escuchar la primera de las versiones con las que Cyndi Lauper recicla su canción para darle nueva vida, tan sólo hay que esperar a los títulos de crédito de A Woon Fo, gracias por todo, Julie Newman (To Woon Foo tranks for everything, Julie Newman, Beeban Kidron, 1995, EE.UU.). Mientras estas «chicas» se maquillan en una sesión que, con toda seguridad, no dura ni las tres cuartas partes del tiempo que, con toda seguridad, invierten en transformar en dragqueens a hombretones como Wesley Snipes, John Legizamo y Patrick Swayze.

Ciegas de amor

En España tienen muy mala fama las TV-Movies, pero sin duda porque a las parrillas de las televisiones nacionales, ya sean privadas o públicas, sólo llegan los peores títulos. Bien porque son los más baratos, bien porque se los meten a cambio de alguna otra película más interesante, comercialmente hablando. El caso es que las mejores películas creadas directamente para televisión no suelen llegar a nuestras pantallas. Y, la verdad, no tendría yo reparos a una TV-Movie si está protagonizada por Uma Thurman, Juliette LewisGena Rowlands, la dirige la cineasta hindi Mira Nair y encima se escucha a famosa canción de Cyndi Lauper. Ningún miedo a descubrir Ciegas de amor (Histerical blindness, 2002, EE.UU.).

Mamá de alquiler

Seguro que tú también has cantado la canción de Cyndi Lauper en algún karaoke, de la misma manera que lo hacen Tina Fey y Amy Poehler en Mamá de alquiler (Baby MamaMichael McCullers, 2008, EE.UU.). Una película sobre una ejecutiva de treinta y tantos que decide tener un hijo. Dadas las bajas posibilidades de quedarse embarazada que le pronostican los médicos, decide hacerlo a través de una madre de alquiler. Una comedia sin grandes pretensiones, con mejores resultados de los esperados, particularmente para quienes «sólo quieren pasárselo bien» un ratito.

Confesiones de una compradora compulsiva

No la incluyó en La boda de Muriel (Muriel’s wedding, 1994, Australia & Francia) ni en La boda de mi mejor amigo (My best friend’s wedding, 1997, EE.UU.), en las que habría encajado perfectamente, pero P.J. Hogan no deja pasar la oportunidad de incluir el tema de Cyndi Lauper en Confesiones de una compradora compulsiva (Confessions of a shopaholic, 2009, EE.UU.) donde una joven que sueña con trabajar en una revista de moda termina como columnista de una publicación de economía. En lugar de alguna de las versiones de la cantante neoyorquina, el cineasta australiano ofrece una versión distinta, más intimista y en la voz masculina de Greg Laswell.

La decisión de Anne

Cameron Diaz es una actriz llena de sorpresas, tan pronto te hace una comedia alocada sin sentido o una comedia romántica hueca, como te sorprende con fascinantes y divertidos relatos disparatados o películas independientes que no todo el público es capaz de digerir. Dos son las colaboraciones que tiene con un cineasta como Nick Cassavettes, de quien igual que ella, nunca estás seguro de lo que te vas a encontrar, y en ambas se escucha la canción de Cyndi Lauper. Es posible que la intención fuera hacer una comedia romántica, pero también le quedó un tanto reaccionaria, por lo que más allá de la intervención de Taylor Kinney, no me apetece gran cosa recordar en qué momento se escuchaba la canción en No hay dos sin tres (the other woman, 2014, EE.UU.). En su lugar, preferiría descubrir en qué momento se escucha en La decisión de Anne (My sister’s keeper, 2009, EE.UU.), un melodrama sobre una madre y dos hermanas, diagnosticada una de ellas con leucemia. Un entorno en el que, desde luego, necesitan buscar un momento para divertirse. Si en esta se escucha la versión de Greg Laswell, en la siguiente será la de Cyndi Lauper, apropiadas cada una para cada una de las dos películas.

Glee

No podía faltar un tema como este en una serie como Glee (Ian Brennan, Brad Falchuk & Ryan Murphy, 2009-2015, EE.UU.), para disfrute tanto de los fans de Cyndi Lauper como de los seguidores de la serie. El episodio era el séptimo de la tercera temporada, I kissed a girl (Tate Donovan, 2012), interpretado en esta secuencia por Cory Monteith a la manera de Greg Laswell.

Walking on sunshine

No puedo recomendar una película como Walking on sunshine (Max GiwaDania Pasquini, 2014, Reino Unido, Italia & EE.UU.), pero lo cierto es que en breves clips musicales sí podemos disfrutar de la magnífica película de la película, que volvía a recurrir a la nostalgia por los años ochenta. Interpretada por las propias integrantes del reparto, lo interesante de esta versión es que está integrada con una versión de Wild boys, un mashup con uno de los más populares temas de Duran Duran, en lo que es un fabuloso duelo entre chicos y chicas.

Anomalisa

Pero ni años ochenta, ni revival, ni nada de nada. La mejor integración de la canción de Cyndi Lauper en los medios audiovisuales es la que nos proponen en la maravillosa Anomalisa (Charlie Kaufman & Duke Johnson, 2015, EE.UU.) en la voz de Jennifer Jason Leigh.

 

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