Citas y frases de «El honor perdido de Katharina Blum»

Citas y frases de El honor perdido de Katharina Blum

Título original: Die verlorene Ehre der Katharina Blum oder: Wie Gewalt entstehen und wohin sie führen kann
Autor: Heinrich Böll
Año: 1974
País: Alemania

«…estuvo deambulando por la ciudad en busca de su arrepentimiento, pero no lo encontró». El honor perdido de Katharina Blum (Die verlorene Ehre der Katharina Blum, Heinrich Böll, 1974, Alemania)
«…estuvo deambulando por la ciudad en busca de su arrepentimiento, pero no lo encontró». El honor perdido de Katharina Blum (Die verlorene Ehre der Katharina Blum, Heinrich Böll, 1974, Alemania)
«Sí—admitió Katharuna Blum, y desde aquel momento levantaron acta de su declaración, que quedó archivada—; eso es cierto. Representan, según cálculo aproximado que he hecho, casi veinticinco kilómetros diarios. Nunca lo he pensado ni tampoco he reparado en el gasto. A veces, me sentaba al volante y corría sin rumbo fijo; quiero decir, que yo viajaba en cualquier dirección sin haber previsto nada; al sur, hacia Coblenza, o al oeste, hacia Aquisgrán o el Bajo Rin. No todos los días; me resulta imposible precisar cuántas veces y con qué intervalos. Por regla general, cunado llovía, después de terminar el trabajo y cuando me sentía sola. No, rectifico mi declaración: única y exclusivamente cuando llovía» El honor perdido de Katharina Blum (Die verlorene Ehre der Katharina Blum, Heinrich Böll, 1974, Alemania)
«Sí—admitió Katharina Blum, y desde aquel momento levantaron acta de su declaración, que quedó archivada—; eso es cierto. Representan, según cálculo aproximado que he hecho, casi veinticinco kilómetros diarios. Nunca lo he pensado ni tampoco he reparado en el gasto. A veces, me sentaba al volante y corría sin rumbo fijo; quiero decir, que yo viajaba en cualquier dirección sin haber previsto nada; al sur, hacia Coblenza, o al oeste, hacia Aquisgrán o el Bajo Rin. No todos los días; me resulta imposible precisar cuántas veces y con qué intervalos. Por regla general, cuando llovía, después de terminar el trabajo y cuando me sentía sola. No, rectifico mi declaración: única y exclusivamente cuando llovía» El honor perdido de Katharina Blum (Die verlorene Ehre der Katharina Blum, Heinrich Böll, 1974, Alemania)
«Y seguramente también está claro para usted, estimado colega, que en esta época de carnaval el disfraz de jeque es el mejor, pues, por motivos evidentes, esta temporada se lo prefiere al disfraz de vaquero» El honor perdido de Katharina Blum (Die verlorene Ehre der Katharina Blum, Heinrich Böll, 1974, Alemania)
«Y seguramente también está claro para usted, estimado colega, que en esta época de carnaval el disfraz de jeque es el mejor, pues, por motivos evidentes, esta temporada se lo prefiere al disfraz de vaquero» El honor perdido de Katharina Blum (Die verlorene Ehre der Katharina Blum, Heinrich Böll, 1974, Alemania)
«Era lo que necesitaba, lo que deseaba su corazón: una chica tan gentil como Katharina, no ligera, pero sí—¿cómo lo llamáis vosotros?—capaz de amar; seria y, sin embargo, joven y tan guapa que ella misma no lo sabía. ¿No ha alegado también tu corazón de hombre?» El honor perdido de Katharina Blum (Die verlorene Ehre der Katharina Blum, Heinrich Böll, 1974, Alemania)
«Era lo que necesitaba, lo que deseaba su corazón: una chica tan gentil como Katharina, no ligera, pero sí—¿cómo lo llamáis vosotros?—capaz de amar; seria y, sin embargo, joven y tan guapa que ella misma no lo sabía. ¿No ha alegado también tu corazón de hombre?» El honor perdido de Katharina Blum (Die verlorene Ehre der Katharina Blum, Heinrich Böll, 1974, Alemania)
¿Por qué, de repente, le parece a uno tan desagradable su propio despacho, casi desordenado y sucio, a pesar de que no se ve ni una mota de polvo y todas las cosas están en su sitio? ¿Qué vuelve de repente tan repugnantes los sillones de cuero rojo, en los que se han hecho tan buenos negocios y mantenido tantas conversaciones confidenciales, y en los que se puede estar sentado de una manera realmente cómoda y escuchar música? ¿Y los estantes de la librería tan desagradables, y el Chagall de la pared tan sospechoso, como si se tratara de una falsificación hecho por el mismo autor? Los ceniceros, el encendedor, la botella de whisky… ¿Por qué sentir aversión hacia esos objetos inofensivos aunque costosos? ¿Qué hace tan insoportable un día desdichado después de una noche agitada, y vuelve la tirantez entre dos viejos amigos tan fuerte que casi saltan chispas? ¿Qué aversión se concibe contra las paredes de un tono amarillo suave, adornadas con pinturas modernas?» El honor perdido de Katharina Blum (Die verlorene Ehre der Katharina Blum, Heinrich Böll, 1974, Alemania)
¿Por qué, de repente, le parece a uno tan desagradable su propio despacho, casi desordenado y sucio, a pesar de que no se ve ni una mota de polvo y todas las cosas están en su sitio? ¿Qué vuelve de repente tan repugnantes los sillones de cuero rojo, en los que se han hecho tan buenos negocios y mantenido tantas conversaciones confidenciales, y en los que se puede estar sentado de una manera realmente cómoda y escuchar música? ¿Y los estantes de la librería tan desagradables, y el Chagall de la pared tan sospechoso, como si se tratara de una falsificación hecho por el mismo autor? Los ceniceros, el encendedor, la botella de whisky… ¿Por qué sentir aversión hacia esos objetos inofensivos aunque costosos? ¿Qué hace tan insoportable un día desdichado después de una noche agitada, y vuelve la tirantez entre dos viejos amigos tan fuerte que casi saltan chispas? ¿Qué aversión se concibe contra las paredes de un tono amarillo suave, adornadas con pinturas modernas?» El honor perdido de Katharina Blum (Die verlorene Ehre der Katharina Blum, Heinrich Böll, 1974, Alemania)

El honor perdido de Katharina Blum

Título original: Die Verlorene Ehre der Katharina Blum oder: Wie Gewalt entstehen und wohin sie führen kann
Año: 1975
País: Alemania occidental
Dirección: Volker Schlöndorff & Margarethe von Trotta
Guion: Volker Schlöndorff & Margarethe von Trotta
Producción: Eberhard Junkersdorf & Gunter Witte
Reparto: Angela Winkler, Mario Adorf, Dieter Laser, Jürgen Prochnow, Heinz Bennent, Hannelore Hoger, Rolf Becker, Harald Kuhlmann, Herbert Fux, Regine Lutz, Werner Eichhorn, Karl Heinz Vosgerau, Margarethe von Trotta

Sólo un año después de la publicación de la novela, se estrena la película homónima dirigida por Volker SchlöndorffMargarethe von Trotta que consigue dos premios del cine alemán, a la mejor fotografía para Jost Vacano, y a la mejor actriz protagonista para Angela Winkler, además de conseguir el premio OCIC en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

El honor perdido de Kathryn Beck

Título original: The lost honor of Kathryn Beck
Año: 1984
País: EE.UU.
Dirección: Simon Langton
Guion: Loring Mandel
Producción: John Nicolella
Reparto: Marlo Thomas, Kris Kristofferson, George Dzundza, Jon DeVries, David Rasche, Linda Thorson, Edward Winter, Randy Rocca, Christine Eastabrook, Steven Williams, Ron Parady, William Leach, Belinda Bremner, Mike Genovese…

Casi una década después, la misma novela era adaptada para la televisión en una versión estadounidense en la que la empleada del hogar se volvía dependiente de una tienda y era igualmente masacrada por la prensa por haber mantenida una relación sentimental con un sospechoso de terrorismo.

Me pregunto hasta qué punto Candela, aquel entrañable personaje interpretado por María Barranco en Mujeres al borde de un ataque de nervios (Pedro Almodóvar, 1988, España), no estaría inspirado en Katharina Blum.

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