Damián Alcazar en La delgada línea amarilla (Celso R. García, 2015, México)

«La delgada línea amarilla»: estampas naturales de lecciones de vida en la carretera

Cartel de La delgada línea amarilla (Celso R. García, 2015, México)Año: 2015
País: México
Dirección: Celso R. García
Guion: Celso R. Garcia
Producción: Guillermo del Toro, Bertha Navarro & Alejandro Springall
Cinematografía: Emiliano Villanueva
Montaje: Jorge García
Música: Dan Zlotnik
Dirección artística: Ariel Margolis
Vestuario: Gabriela Fernandez
Reparto: Damián Alcázar, Joaquín Cosio, Silverio Palacios, Gustavo Sánchez Parra, Américo Hollander, Fernando Becerril, Tara Parra, Sara Juárez, Enoc Leaño, Fermín Martínez, Alejandro Cruz, Erick Vega, Andrés Pardave, Aldo Lechuga, Tomihuatzin, César Molina, Hugo Macías Macotela, Esther García…
Distribución en España: Syldavia Cinema

Cinco personajes, los dos sentidos de una carretera y algo más de doscientos kilómetros por delante es lo único que Celso R. García necesita para conmover y llegar al corazón del espectador con su ópera prima. De la misma manera que puede parecer sencillo pintar la línea de la carretera, por muy peligroso que sea,  La delgada línea amarilla es un sencillo relato sin pretensiones, pero cargado con una peligrosa pintura: la frustración provocada por una pérdida personal que te lleva a enterrar los sentimientos, dejándote sin la guía que ilumina tu camino y te proporciona, si no una meta, al menos la fuerza para mantener la llama por la ilusión de vivir. Premio Especial del Jurado y ganadora del premio al mejor guion en el Festival de Cine de Gijón, nos encontramos ante una atípica road movie construida paso a paso, que no rodando, en la que se escuchan los ecos de obras igualmente poderosas como Paris, Texas (Wim Wender, 1984, Reino Unido, Francia, Alemania occidental & EE.UU.), Una historia verdadera (The straigh story, David Lynch, 1999, Reino Unido, Francia & EE.UU.) o El rayo (Fran Araújo & Ernesto de Nova, 2013, España, Portugal & Marruecos).

Más allá de la convicción de un reparto capaz de transmitir mucho más de lo que dicen con palabras o de la cualidad impresionista de un paisaje tan árido como las emociones de los personajes que lo transitan, es el preciso ritmo de la película lo que permite que un grupo de desconocidos se abran a sus compañeros, aportando cada uno de ellos su propia lección de vida, relegando a la imaginación del espectador la reconstrucción del periplo de cada uno de ellos antes y después de las dos semanas en las que transcurre su acción. Una cualidad deíctica que contribuye a ampliar el alcance de un relato que queda abierto, pero no por ello inconcluso. Todos tenemos algo que aportar de la misma manera que todos tenemos algo que aprender, por mucho camino que llevemos recorrido y por mucho que pensemos que ya estamos de vuelta de todo. Las lecciones de vida pueden llegar incluso por parte de aquellas personas que menos esperamos. Queda en manos de cada uno tomar la decisión de cruzar esa delgada línea que te permita retomar una guía, si es que la has perdido o te has salido del camino, retomando el rumbo que te permita darle sentido a tu vida.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s